Una disolución de agua oxigenada podría acelerar la limpieza del chapapote de las rocas

Químicos de la UAB han conseguido limpiar superfícies con chapapote de forma fácil y rápida en el laboratorio, con una disolución química poco agresiva para el medio ambiente.

Un equipo de investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona ha limpiado en el laboratorio superficies manchadas con el fuel procedente del Prestige, el chapapote, mediante una disolución de agua oxigenada y una sal metálica. El chapapote se desprende en pocos minutos cuando está en contacto con la disolución y, además, los reactivos utilizados tienen un impacto ambiental pequeño o nulo.

En el laboratorio, el método de limpieza ideado por los investigadores de la Unidad de Química Orgánica del Departamento de Química de la UAB es totalmente eficiente. Una piedra del litoral cantábrico manchada con el fuel del Prestige sumergida en la disolución utilizada por los científicos queda limpia en pocos minutos sin necesidad de agitar. El chapapote se desengancha de la piedra y flota en la superficie de líquido, con lo cual se puede recoger fácilmente aspirándolo. El proceso tiene lugar tanto en presencia de luz como en la oscuridad, pero es más rápido en el primer caso.

Como las rocas de playa no pueden ser sumergidas en la disolución de agua oxigenada, los investigadores han experimentado también la limpieza de superfícies inclinadas manchando de fuel la cara porosa de baldosas inclinadas. Unos minutos después de rociar las baldosas con la disolución reactiva, el chapapote se infla formando burbujas y pierde consistencia. La porción inflada puede ser rascada y la que permanece en la baldosa puede ser rociada nuevamente en un nuevo ciclo de extracción. Los investigadores tienen previsto de manera inmediata comprobar la eficiencia del proceso a gran escala en una playa que tenga rocas con grandes superficies contaminadas.

El estudio se ha llevado a cabo a lo largo de este mes de enero con chapapote y piedras traidas de Llanes (Asturias). El profesor del Departamento de Química de la UAB José Luis Bourdelande había contactado el pasado mes de diciembre con el alcalde de esta localidad con el fin de ofrecer su ayuda en la búsqueda de alguna solución que permitiera limpiar las rocas manchadas a una velocidad superior a la del deterioro natural, que puede tardar varios años. El trabajo de laboratorio ha sido realizado por los estudiantes de doctorado Raúl Herance y Úrsula Balduzzi y ha sido dirigido por el doctor José Luis Bourdelande, con la colaboración del doctor Jordi Marquet, profesor del mismo departamento

Fuente: The Ecotimes
Febrero 07, 2003