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Decreto sobre biocombustibles genera apoyo, pero
con reservas
La ley 26.093, de Biocombustibles,
quedó reglamentada ayer por el decreto 109. El sector productivo
considera que es una buena señal, pero que faltan perfeccionar
varios aspectos. Hay coincidencia en que se dio un gran paso; se reclaman
mayores condiciones de estabilidad fiscal para el desarrollo de las
inversiones, y hay incertidumbre por el cálculo de rentabilidad
oficial.
Luego de varios meses de la promulgación de la Ley Nacional de
Biocombustibles Nº26.093 el 12 de mayo del 2006, el Gobierno publicó ayer
su decreto reglamentario 109. Representantes del sector agropecuario
manifestaron su conformidad por el “hecho de contar con el decreto
que reglamenta la ley”, pero al mismo tiempo destacaron que “hay
numerosos aspectos perfectibles”.
El viernes último se realizó el acto de la firma del decreto,
con la ausencia del mentor del proyecto de ley, el senador Luis Falcó,
y la participación de directivos de diversas entidades como Acsoja,
Maizar y Aapresid, entre otras.
El decreto reglamentario establece que la autoridad de aplicación
será ejercida por la Secretaría de Energía del Ministerio
de Planificación Federal, excepto en cuestiones de índole
tributario o fiscal para los cuales cumplirá ese rol el Ministerio
de Economía y Producción.
Las plantas que ya se encuentren en funcionamiento o en proceso de prueba
a la fecha de aprobación del decreto deberán cumplir con
lo establecido por la ley 26.093 en un plazo de 90 días (a partir
de la publicación del decreto).
“Para un país que empezó a hablar de biocombustibles
entre 1999 y el 2000, hoy tener una ley es un hecho sumamente importante.
Pero no es la mejor ley, hay cuestiones que se deben perfeccionar”,
indicó Gastón Fernández Palma, responsable de Biocombustibles
de Aapresid.
Destacó como aspectos importantes que requieren ser evaluados:
1) falta estabilidad fiscal; 2)el cupo fiscal: la rentabilidad está marcada
oficialmente y esto le quita transparencia a la inversión; 3)
mercado interno: si bien la producción está libre de impuestos
internos, este marco puede ser cambiado; 4) faltan condiciones de estabilidad
para las inversiones, los cultivos son el insumo para la elaboración
de biocombustibles y hay un marco de incertidumbre para la producción,
ya que hay variables que inciden en el esquema de costos como las retenciones
que pueden verse alteradas, y 5) mercado externo: faltan reglas de juego
en este tema. El mundo está ávido de este energía
sobre la base de recursos renovables.
Por otra parte, el director Ejecutivo
de la Asociación Argentina de Biocombustibles, Claudio Molina,
realizó un análisis en el cual coincidió con que
la restricción de comercializar toda la producción en el
mercado interno no es lógica y representa una importante barrera
de incentivo para el desarrollo de los biocombustibles. La autoridad
de aplicación podrá autorizar otros destinos, volúmenes
que no gozarán de los beneficios de la ley 26.093, si existieran
excedentes en el mercado local. “Hubiera sido muy fácil
otorgar la promoción en función de la relación existente
entre ventas al mercado interno y exportaciones”, señaló.
Fuente: InfoCampo
Febrero 14 , 2007 |