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Ribera: Por acción de
las napas, la mancha de hidrocarburo
Repsol realizó nuevas perforaciones para controlar la contaminación
La pluma contaminante se mueve bajo tierra. La empresa recolocó freatímetros
en seis lugares alejados de la zona donde están llevando adelante
tareas de remediación. Quieren controlar hacia dónde se
mueve la mancha.
La empresa Repsol YPF realizó esta semana seis perforaciones
en la Ribera de Quilmes, fuera del radio de remediación del derrame
de hidrocarburos ocurrido hace 18 años.
Los vecinos observaron una cuadrilla que realizó las perforaciones
para instalar freatímetros. Según explicó un vocero
de la empresa, había seis de estos aparatos para medir el nivel
de la napa y su contaminación, que habían desaparecido.
Los vecinos, por su parte, desmienten que hubieran existido estos freatímetros
con anterioridad, y consideraron que finalmente, tras numerosas denuncias
vecinales, la firma aceptó colocarlos fuera del área de
remediación.
Se recordará que el derrame de hidrocarburos ocurrió cuando
se realizó en 1988 una perforación del poliducto que atraviesa
el Distrito, con fines de robo. La empresa asegura que fue la única
perforación, y que si afloró el combustible hace cinco
años, fue por el fenómeno de las napas en ascenso. El lugar
donde inicialmente afloró la pluma de contaminación, fue
en España y calle 78.
Repsol colocó una planta de extracción del fluido en ese
lugar, y centenares de pozos en el área de remediación,
que absorben el agua que se acumula y que está contaminada con
hidrocarburo.
Los vecinos insisten en que el poliducto se pinchó en varios puntos,
hecho reiteradamente negado por la empresa. Ayer, el vocero de la firma
reiteró la negativa: un aparato inteligente denominado scraper
recorre por dentro del poliducto de Dock Sud a Ensenada, y revela cualquier
anomalía que pudiera encontrar en el ducto. El scraper no ha evidenciado
ninguna filtración en Quilmes en los últimos años,
asegura YPF.
Los ribereños, en cambio, consideran que las perforaciones realizadas
esta semana en la zona no son más que la prueba de que la contaminación
con hidrocarburo avanza.
La empresa, en cambio, admite que la pluma contaminante se mueve, conforme
a que se mueven las aguas subterráneas de las napas. En todo caso,
advierten que la pluma se expande, no que se agranda.
Fuente: Diario Perspectiva Sur
Febrero 1, 2007 |