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Coinciden 500 expertos
El hombre, gran culpable del cambio climático
El calentamiento global se agravará
PARIS.– La Tierra demorará mil años en absorber los
daños al medio ambiente provocados por la acción del hombre,
según las conclusiones de la Comisión Internacional sobre
Cambio Climático (CICC) presentadas ayer aquí, después
de una semana de debates en la sede de la Unesco.
Esa imagen refleja claramente el principal diagnóstico científico
de los expertos de la CICC, que, por primera vez, expresaron sin reservas
que el hombre es el principal responsable de los trastornos ecológicos
provocados por el recalentamiento de la atmósfera.
Los expertos aseguran que esa tendencia se acelerará en el próximo
siglo, pues en 2100 la temperatura media de la Tierra aumentará entre
1,8°C y 4°C, y el nivel de los océanos subirá entre
28 y 43 centímetros, aunque no se pueden descartar valores superiores.
En esos próximos 100 años también se acelerará el
ritmo de fenómenos atmosféricos extremos, como canículas
(períodos de mucho calor), ciclones y sequías, según
pronostica el texto preparado por los 500 expertos de la CICC.
La principal conclusión de ese documento, esencialmente redactado
para servir de hoja de ruta a los dirigentes políticos del planeta,
sumió en un pesado silencio de zozobra al millar de periodistas
que asistieron a la conferencia de prensa final.
"Este informe debe ser considerado la piedra fundamental de una
nueva conciencia. Quien no actúe después de conocido su
contenido, será un irresponsable ante la historia", declaró el
indio Rajendra Pachauri, presidente de la CICC, en la única declaración
política de los científicos que participaron en la redacción
del informe.
Ese documento de apenas 21 páginas (resumen de un informe de
1000 carillas que demandó tres años de trabajo y la colaboración
de 3000 expertos) será a partir de este momento la biblia en la
que la comunidad internacional fundará sus acciones durante el
próximo quinquenio.
El texto servirá también para ayudar a los jefes políticos
a decidir el seguimiento que deben dar al Protocolo de Kyoto, que caducará entre
2008 y 2012.
El informe estimó que, sin una reacción enérgica,
los desajustes modificarán totalmente las condiciones climáticas
actuales, disminuirán los recursos de agua potable y, con la elevación
del nivel del mar, podrían hacer desaparecer islas y superficies
fértiles.
Esos cambios obligarán a decenas de millones de personas a abandonar
sus hogares y generará un éxodo de origen climático
que será superior al de refugiados de guerra, según algunos
expertos. "Hay que reconocer que el mundo no transita por el camino
de la cordura", proclamó el geoquímico francés
Jean Jouzel.
Aunque lejos del hemisferio norte, donde el recalentamiento hace sentir
con más intensidad sus efectos, América latina también
debería comenzar a preocuparse.
"América latina también padecerá los efectos
del recalentamiento: mayores temperaturas y mayores precipitaciones.
Esos fenómenos ya son verificables. Cada vez con más frecuencia
se observan días muy calurosos y menos noches en las que refresca",
señaló la doctora Matilde Rusticucci, experta argentina
que participó en la redacción del informe.
Futuro latino
Pero América latina tiene especificidades que no siempre son
una ventaja. "La región aún no ha padecido grandes
cataclismos como el tsunami asiático, la canícula europea
o el huracán Katrina. Esto ha impedido, en cierto modo, la toma
de conciencia pública en cuanto a la urgencia de tomar medidas.
Esa ausencia de presión popular ha llevado a los gobiernos a dejarse
estar", agregó Rusticucci.
Con apenas el 5% de la emisión total de gases de efecto invernadero,
la región está lejos de sufrir el mismo problema que los
países desarrollados. Estados Unidos es responsable de casi el
26% de las emisiones totales de dióxido de carbono (CO2).
Esa también es una buena excusa para que los responsables políticos
dejen el problema para más adelante. Pero algunos científicos
lanzan señales de alarma.
"Nadie sabe exactamente lo que sucede en la región porque,
por falta de medios, no hay forma de recabar datos precisos. Eso es precisamente
lo que se le puede criticar a este informe: que ha sido hecho con modelizaciones
del mundo desarrollado, por una mayoría de científicos
del Norte e interpretado con parámetros aplicables a esa región.
Los gobiernos de nuestros países tampoco hacen ningún esfuerzo
para que esas cosas cambien", afirmó a LA NACION el doctor
Osvaldo Canziani, asesor de la cancillería argentina y copresidente
del Grupo II de la CICC, responsable de analizar el impacto del cambio
climático, la adaptación y la vulnerabilidad de la Tierra.
- Pero nuestra región parece estar en mejores condiciones que
otras.
-Ya no. Que las cosas se ignoren, no quiere decir que no sucedan. Dentro
de poco, las consecuencias de esa indiferencia comenzarán a hacerse
ver en la agricultura. Nadie se ocupa, por ejemplo, del impacto que tiene
una u otra industria sobre los recursos hídricos. En poco tiempo,
faltará agua para riego o regiones enteras de tierras fértiles
quedarán anegadas, y será demasiado tarde.
Al mismo tiempo, el presidente francés Jacques Chirac inauguró en
esta ciudad la conferencia Ciudadanos de la Tierra, destinada a provocar
una movilización internacional en defensa del medio ambiente.
El mandatario pidió "una revolución económica
y política para hacer frente a los desafíos del cambio
climático".
Por Luisa Corradini
Fuente: LA NACION
Febrero 3, 2007
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