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El gobierno Italiano ordena el decomiso de las redes
de deriva en los barcos atracados en puerto
La organización de conservación
marina Oceana ha comunicado que la Abogacía del Estado italiano ha modificado su posición y considera
ilegal la tenencia a bordo de las redes de deriva conocidas como “spadare”,
tanto si están siendo utilizadas o no en el momento de su detección. La Abogacía del Estado de Italia ha respaldado la nueva política
de “tolerancia cero” anunciada recientemente por el ministro
de Agricultura y Pesca italiano Paolo De Castro, declarando la ilegalidad
de la tenencia a bordo de las embarcaciones de las redes de deriva conocidas
como “spadare” y prohibidas por la UE desde 2002. Esta decisión
se adelanta a la publicación de un decreto anunciado por el propio
De Castro y permitirá la incautación de las redes en puerto,
sin necesidad de verificar su uso en alta mar.
En Italia, un centenar de embarcaciones continúan faenando ilegalmente
con estas redes para la captura de pez espada, cuatro años después
de entrar en vigor la prohibición y habiendo percibido subvenciones
de hasta 71.000 € por embarcación, procedentes de fondos
del Instrumento Financiero de Orientación a la Pesca (IFOP), tal
y como ha sido demostrado por Oceana. Esta medida es un paso imprescindible
para la eliminación de esta flota y desde hace años constituye
una de las principales reivindicaciones de Oceana, dentro de su campaña
para la eliminación de redes de deriva en el Mar Mediterráneo.
Durante dos años sucesivos de campaña a bordo del catamarán
de investigación Oceana Ranger, Oceana ha podido identificar,
fotografiar y filmar la actividad de 71 rederos de deriva, tanto en alta
mar como en puerto, así como grandes cantidades de redes que superaban
la longitud de 2,5 Km permitida por la legislación comunitaria.
Según declaraciones de Xavier Pastor, biólogo marino y
Director de Oceana para Europa : “Nuestra tripulación ha
podido comprobar, tanto en mar como en los puertos, la utilización
y la tenencia a bordo de las embarcaciones, de redes de deriva prohibidas
por la Unión Europea en longitudes que exceden entre cuatro y
ocho veces las autorizadas por el Gobierno italiano”.
Oceana también ha podido constatar cómo los órganos
de control competentes, como la Guardia Costiera, carecían de
un respaldo legal para actuar contra esta pesca pirata, ya que hasta
ahora sólo podían proceder a la incautación del
arte si la embarcación infractora era detectada faenando, mientras
que las redes podían ser exhibidas en puerto con total impunidad.
Los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por Oceana se
recogen en el informe “Redes de deriva italianas 2006: el informe
de Oceana”, así como una serie de recomendaciones encaminadas
a la eliminación definitiva de este arte de pesca ilegal.
Oceana insta al Gobierno italiano a que definitivamente ponga en práctica
las medidas necesarias para convertir la política de “tolerancia
cero” del ministro De Castro en una realidad. “Es un paso
importante el que se ha dado, pero es necesario que se lleve a la práctica
con todas sus consecuencias, es decir, que las autoridades competentes
dispongan de los medios necesarios para efectivamente notificar la infracción
y proceder a la incautación y posterior destrucción de
las redes de deriva ilegales”, concluye Xavier Pastor.
Fuente: Oceana
Enero 11, 2007 |