Bruselas da marcha atrás y renuncia a limitar la contaminación de los coches

Los grandilocuentes pronunciamientos de Bruselas del pasado 10 de enero para luchar contra el cambio climático se desvanecieron ayer a la hora de adoptar las primeras medidas prácticas. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, ha decidido posponer sine die la discusión y acuerdo que debía tomar hoy el Ejecutivo comunitario de fijar un límite obligatorio a las emisiones de CO2 en los automóviles. El objetivo de Bruselas es limitar a 120 gramos por kilómetro las emisiones de CO2 en los automóviles para 2012.

El transporte por carretera genera más de una quinta parte de las emisiones de CO2 en la Unión Europea. Los vehículos particulares son responsables de más de la mitad de estas emisiones. Esta situación se agrava porque las emisiones de CO2 ocasionadas por el transporte por carretera han aumentado en un 22 por ciento desde 1990, debido al crecimiento del parque y al aumento de las distancias recorridas.

La portavoz de la Comisión, Pia Ahrenkilde, manifestó ayer que el Ejecutivo comunitario ‘necesita más tiempo para el debate sobre esta cuestión’ aunque precisó que la decisión se tomaría ‘muy pronto’. Ahrenkilde precisó que ‘el presidente Barroso es partidario de una legislación obligatoria’. En el mismo sentido de aplicar ‘objetivos claros y obligatorios’ se mostraron ayer los ministros alemanes Sigmar Gabriel, de Medio Ambiente, y Wolfgang Tiefensee, de Transportes. La portavoz de la Comisión añadió que el límite de 10 gramos no estaba en cuestión sino que se trataba de ‘detallar cómo conseguir este objetivo’.

El aplazamiento de la decisión ha puesto al descubierto la profundidad de la división que existe sobre esta materia en el seno la Comisión Europea. Por una parte, el comisario de Medio Ambiente, Stavros Dimas, tenía previsto plantear en la reunión de hoy una limitación obligatoria de las emisiones de CO2 a la vista de los pobres resultados obtenidos por los acuerdos voluntarios asumidos por las empresas. Su portavoz, Bárbara Helfferich, indicó el pasado viernes que aunque el debate seguía abierto, Dimas tenía previsto presentar ‘un enfoque legal’.

Fuente: El País
Enero 24, 2007