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RECURSO DE AMPARO
Planteo judicial para que se cierre Pacará Pintado
Recibe unas 600 toneladas diarias de residuos. El
apto original venció en
junio
En su presentación, los ambientalistas denunciaron que el certificado
de aptitud ambiental otorgado por la Provincia a Pacará Pintado
venció el 30 de junio, pero desconocen si el Gobierno concedió una
prórroga. Por eso, solicitaron a la Justicia que ordene la cancelación
de permisos y aptos ambientales que se hubieren otorgado al predio.
La Justicia deberá resolver si hace lugar o no al recurso de amparo
que interpuso la Federación de Organizaciones Ambientalistas No
Gubernamentales de Tucumán, a fin de que se ordene la clausura
inmediata del predio de Pacará Pintado, en donde municipios del
Gran San Miguel depositan a diario los residuos sólidos urbanos.
En su demanda, los ambientalistas argumentan que hay sobrados motivos
para disponer el cierre del vaciadero, al que se arrojan alrededor de
600 toneladas diarias de basura provenientes de los municipios de capital,
Yerba Buena, Alderetes, Lules, Las Talitas y Banda del Río Salí.
Solicitan, además, que la empresa Servicios y Construcciones La
Banda SRL proceda a cumplir con el procesamiento de toda la basura acumulada
en el predio, que opera desde el 6 de diciembre de 2004, y a presentar
el plan de cierre y de disposición final de los residuos.
“
La presente acción procura prevenir un grave daño en la
salud de los tucumanos, evitando la contaminación atmosférica
del aire que respiran los tucumanos; y evitando también la contaminación
de los suelos, las napas y las aguas del río Salí”,
sostiene la acción firmada por los abogados Enrique Carlos Navarro
y Javier Navarro Muruaga, en representación de la federación
ambientalista, que ya está en manos del Juzgado en lo Civil y
Comercial Común de la provincia.
“
Es nada más y nada menos que la preservación del medio
ambiente, comprensivo de la atmósfera, las aguas, y los suelos
que se están contaminando en forma permanente e ininterrumpida
con este basural que no efectúa ningún tipo de tratamiento
a los residuos sólidos urbanos y los deposita desaprensivamente,
a cielo abierto”, se insiste en el escrito judicial.
También, los ambientalistas recordaron que, en enero de este año,
la crecida del río Salí arrastró residuos depositados
en el predio. “Se trata de un lugar no apto para hacer el resguardo
de los residuos por cuanto se trata de terrenos con capacidad de infiltración
muy rápida, además es una zona con posibilidades reales
de inundación y de muy probable degradación por erosión
de las terrazas. La superficie de la planta, además, se ha expandido
y se ubica actualmente en el cauce natural del río Salí,
zona de alto riesgo ambiental”, se sostiene en el expediente al
que se adjuntaron fotografías y testimonios de vecinos del lugar,
quienes denuncian que la convivencia con el basural es insoportable.
Fuente: La gaceta
Dic 14, 2007
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