|
Pese a los gestos a Tabaré, ratifican el
rechazo a Botnia
Alberto Fernández dijo que la Argentina “no cede un solo
centímetro” en el reclamo por la pastera; no obstante, añadió que “no
se puede negar” la “relación histórica” con
el país vecino
Horas después de que Cristina Kirchner y Tabaré Vázquez
intercambiaran palabras y gestos de distensión en Montevideo,
el Gobierno ratificó su posición en el empantanado conflicto
con Uruguay por Botnia.
Alberto Fernández fue el encargado de llenar de palabras el silencio
que tanto la Presidenta como su par uruguayo mantuvieron ayer en plena
cumbre del Mercosur respecto de la controversia.
En el medio. Cauto, el jefe de Gabinete manejó el equilibrio
entre la reafirmación de la postura argentina en el diferendo
y la reivindicación del vínculo que históricamente
une a la Argentina con Uruguay.
"Las relaciones de vecindad y armonía tienen que existir
entre los dos países. Obviamente eso no supone que nosotros retrocedamos
un solo centímetro en el planteo sobre el caso Botnia. Porque
para nosotros se ha violado el tratado del Río Uruguay",
afirmó el funcionario en declaraciones a radio 10.
De todas maneras, añadió que la condición de "hermandad" entre
ambos pueblos impide "desatender el vínculo político
y cultural tan grande" ni "negar una relación". "Es
una cosa imposible. La relación con Uruguay es bastante más
amplia que el caso Botnia.", aseguró.
La mira en La Haya. Tal como había hecho Cristina Fernández
el día que asumió, -en el mismo discurso en el que acusó a
Uruguay por el conflicto con Vázquez a pocos metros suyo-, el
jefe de ministros ratificó la vía judicial como única
alternativa para la resolución del conflicto por Botnia.
"Tenemos un diferendo con Uruguay y lo debe resolver exclusivamente
el Tribunal de La Haya, porque no hemos logrado resolverlo entre nosotros",
señaló Fernández.
Ayer, tras el duro mensaje de Cristina Fernández ante la Asamblea
Legislativa, hace diez días, la Presidenta y su par oriental volvieron
a verse cara a cara en la XXXIV Cumbre del Mercosur, en la que la mandataria
recibió la presidencia pro témpore del bloque de manos
de Vázquez.
Lejos de todos los pronósticos, que auguraban un encuentro áspero
y hasta arriesgaban que el presidente uruguayo aprovecharía para
contraatacar, ambos optaron por la calma e intercambiaron gestos de cordialidad.
Gentileza mutua. "Quiero decirle que ésta es su casa. Y
me refiero a esta ciudad, a este país. En Uruguay usted está en
su casa. Nos alegra que esté aquí", le dijo Vázquez
antes de traspasarle la presidencia pro témpore del Mercosur.
La Presidenta no dudó en devolver el gesto. "Me he sentido
en mi casa porque es mi casa Uruguay, como la Argentina es la casa de
miles de uruguayos que desde hace mucho tiempo viven con nosotros",
replicó.
Fuente: La Nación
Dic 19, 2007
|