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Conferencia internacional de la ONU, en Bali
Los pingüinos antárticos, en riesgo por el cambio climático
En los últimos 25 años, cuatro especies
perdieron el 66% de sus poblaciones
NUSA DUA, Indonesia.- Los resultados de dos estudios presentados
ayer durante la Conferencia Internacional sobre Cambio Climático que
la ONU organiza en esta bella isla de Bali concentraron la atención
de los delegados de 180 naciones sobre los efectos del calentamiento
global.
Uno de ellos, realizado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF,
por sus siglas en inglés), demostró que el aumento de las
temperaturas en nuestro planeta está amenazando gravemente a los
pingüinos en la Antártida. Allí, cuatro especies disminuyeron
un 66% su población en los últimos 25 años.
El informe "Pingüinos antárticos y el cambio climático" les
aportó ayer a los más de 10.000 asistentes a la conferencia
datos concretos sobre qué especies logran alimentar a sus crías
y cuáles perdieron sus alimentos por la pesca excesiva ante la
reducción de las masas de hielo.
"Los pingüinos antárticos tienen ya una larga marcha
tras de sí -dijo Anna Reynolds, vicedirectora del Programa de
Cambio Climático del WWF-. Ahora, estos íconos de la Antártida
tendrán que enfrentar una batalla extremadamente dura para adaptarse
a este cambio climático sin precedente."
Es que el continente blanco sufre un aumento de la temperatura cinco
veces más rápido que la media mundial, mientras que la
aguas también se han calentado hasta una profundidad de 3000 metros.
En la parte occidental de la península, el hielo cubre un 40%
menos de territorio que hace 26 años. Esto hace que haya menos
krill, que es la principal fuente de alimento de los pingüinos Barbijo,
cuya población se redujo entre el 33 y el 66% en algunas colonias,
según precisa el informe. También los pingüinos Papúa
sufren presiones similares, y en el último medio siglo se redujeron
a la mitad algunas colonias de Emperador.
Asimismo, el informe del WWF explica que los inviernos más calurosos
y los fuertes vientos fuerzan a estos animales a cuidar de sus crías
sobre capas de hielo cada vez más delgadas: "Durante muchos
años, el hielo se ha roto y muchos huevos y crías fueron
arrastrados antes de poder sobrevivir por sí mismos", afirma
el estudio.
En tanto, en el noroeste de la Península Antártica, donde
el calentamiento es más intenso, la población de pingüinos
Adelia "disminuyó un 65% en los últimos 25 años".
Esto, explican los autores, no sólo se debe a la falta de alimento,
sino también a que sus primos Barbijo y Papúa, que son
de aguas más cálidas, invadieron sus zonas. Ahora, los
científicos temen que los pingüinos Adelia, que necesitan
territorio libre de nieve para tener a sus crías, pierdan hábitat
en favor de otras especies.
Cuestión de seguridad
El segundo trabajo presentado ayer en el centro de convenciones de esta
isla indonesia definió al cambio climático como "una
cuestión de seguridad". Realizado por el Consejo Asesor Alemán
del Cambio Climático, el estudio afirma que el calentamiento global
podría provocar una migración en masa, desestabilizar el
comercio y desencadenar conflictos por la tierra de cultivo y el agua
desde Africa hasta Asia.
El informe asegura que "se acaba el tiempo para que las naciones
alcancen un acuerdo que obligue a una reducción de gases de efecto
invernadero antes de que las altas temperaturas, el aumento del nivel
de los mares, el deshielo de los glaciares y más sequías
e inundaciones siembren el caos".
Y agrega que son los países en desarrollo, y en especial aquellos
con gobiernos débiles, los que más riesgo corren "de
una amenaza para la seguridad regional. No estamos hablando de conflictos
entre ejércitos de países -dijo Hans Joachim Schellnhuber,
coautor del estudio, durante una conferencia de prensa-. En el futuro,
prevemos que si no se reduce el calentamiento global, las naciones frágiles
y vulnerables pueden desplomarse por su presión y hasta enviar
la onda expansiva a otros países".
Schellnhuber, director del Instituto Potsdam para la Investigación
del Impacto Climático, señaló también a los
periodistas acreditados que si las previsiones científicas se
cumplen "puede que tengamos algo parecido a una guerra civil global
con muchos focos de conflictos".
El investigador puso como ejemplo del origen de esos conflictos al deshielo
de los glaciares en el Himalaya y en los Andes. Otro ejemplo fue la crisis
de Darfur, en parte desencadenada por la prolongada sequía. "El
cambio climático agudizará las tensiones, que aumentarán
exponencialmente por el acceso al agua y la degradación de la
tierra o la subida del nivel del mar", dijo Achim Steiner, director
ejecutivo del Programa Medioambiental de Naciones Unidas.
Fuente: Agencias
Reuters y DPA
Dic 11, 2007
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