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Las aerolíneas pagarán por el cambio
climático
Las compañías aéreas también tendrán
cuotas de derechos de reducción de emisiones de gases de efecto
invernadero
MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE - Madrid
Los
vuelos con destino o salida desde cualquier país europeo tendrán
una cuota de derechos de emisión asignada a partir de 2012, al
igual que ya tienen los sectores industriales y energético. La
propuesta de directiva adoptada ayer por los ministros de Medio Ambiente
de la Unión Europea tiene como objetivo incluir a la aviación
civil en la lucha contra el cambio climático, a la vista de su
tendencia al incremento de emisiones desde 1990: han crecido un 100%.
De esta forma, España, como el resto de países comunitarios,
tendrá que asignar derechos de emisión de gases de efecto
invernadero a las compañías con domicilio social en España
y a los vuelos de compañías no españolas con entrada
o salida en aeropuertos nacionales. Las únicas excepciones son
los vuelos que se realicen en aviones de pequeño tamaño
y que se consideren servicio público entre las islas Canarias
y en el archipiélago de Madeira, por ser regiones ultraperiféricas,
explicó la directora de la Oficina Española de Cambio Climático,
Teresa Ribera.
La medida es controvertida porque 2012 es el último año
del primer período de vigencia del Protocolo de Kioto, y habrá que
incluir un nuevo sector en el cómputo de derechos de emisiones
por países, lo que supone una dificultad añadida. Por eso,
países como España pedían que se incorporasen las
aerolíneas en 2013 para el siguiente período de régimen
de comercio de emisiones.
Emisiones 2004-2006
La base para calcular las emisiones asignadas a cada vuelo y cada compañía
es el promedio de emisiones de 2004 a 2006, y no el año base del
Protocolo de Kioto de 1990. Una vez asignadas las cuotas, las compañías
entrarán en el mercado de derechos de emisión y si exceden
o no llegan a lo asignado podrán comprarlas y venderlas. Además,
las aerolíneas podrán realizar proyectos de desarrollo
limpio en terceros países para deducirse emisiones, como ya hacen
los sectores energéticos. El 10% de los derechos de emisión
de dióxido de carbono (CO2) para las aerolíneas se subastarán.
La decisión de la UE lleva en discusiones desde 2001, cuando se
lanzó la primera advertencia a las compañías de
aviación civil para que adoptaran medidas de reducción
de emisiones. Por parte de las autoridades europeas se plantearon dos
medidas para conseguir disminuir la generación de gases de efecto
invernadero: imponer cuotas o fiscalidad, indica Ribera. Los carburantes
de la aviación están exentos de impuestos, por lo que se
planteó gravar para combatir el cambio climático. Finalmente
se ha optado por las cuotas. La propuesta de directiva europea también
ha incluido los vuelos de monarcas, presidentes de gobierno y ministros
de la UE, y se exceptúan los de terceros países.
¿Billetes 40 euros más caros?
El sector de la aviación civil genera el 5% de las emisiones globales
de gases de efecto invernadero y, aunque es una cantidad pequeña
porcentualmente, la tendencia al incremento es enorme. De ahí la
urgencia de la Unión Europea por adoptar medidas. Estados Unidos
se ha mostrado en contra desde el principio de las negociaciones, hace
seis años. El argumento de la Administración estadounidense
es que, dado que no ha ratificado el Protocolo de Kioto, sus aviones
tampoco deben tener cuotas de asignación de emisiones. Una de
las consecuencias de esta propuesta podría ser el aumento del
precio de los billetes. Un estudio de la Comisión Europea calcula
que se pueden encarecer hasta 40 euros en los de ida y vuelta.
La Asociación Europea de Aerolíneas argumenta que la incorporación
de la aviación al sistema de comercio de emisiones no debe afectar
a la competitividad de la industria ni a su crecimiento económico,
y que al ser las compañías compradoras y vendedoras de
derechos, también se les debe permitir acceder a los mecanismos
de desarrollo limpio, como el resto de sectores, para poder deducirse
emisiones. Las compañías aéreas europeas consideran
que el cálculo de sus cuotas de asignación de derechos
de emisión se deben realizar teniendo como base el promedio de
2007 a 2006, y no como propone la UE, de 2004 a 2006.
Fuente: Publico.es
Dic 21, 2007
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