|
La superficie dedicada a cultivos energéticos
ya supera las 220.000 hectáreas
Una cifra que hace dos años apenas llegaba a las 5.000 hectáreas.
Con todo, se necesitará una superficie cercana al millón
de hectáreas para poder abastecer todas las necesidades de bioetanol
y biodiesel, según explicó ayer Josep Puxeu.
El secretario general de Agricultura, Josep Puxeu, explicó ayer
en la Comisión de Agricultura del Congreso, la situación
actual y perspectivas de futuro de las producciones agrícolas
para la obtención de biocarburantes, así como las medidas
puestas en marcha para fomentar los cultivos bioenergéticos.
Puxeu destacó la "significativa" evolución de
los cultivos energéticos en España, donde se ha pasado
de una superficie de 5.000 hectáreas en 2004, a un total de 220.000
hectáreas en 2006, si bien señaló que será necesario
dedicar en torno al millón de hectáreas para poder abastecer
con materia prima vegetal de origen español el total de las necesidades
de bioetanol y biodiesel.
En relación con la industria del biocombustible, el secretario
general señaló que aún se encuentra en fase de desarrollo,
pero resaltó los avances conseguidos, indicando que en el momento
actual están ya en marcha tres empresas de bioetanol y 10 de biodiesel
con una capacidad total de 375.000 tn/año de bioetanol y de 285.000
tn/año de biodiesel, añadiendo que con la realización íntegra
de algunos proyectos, de los que actualmente se está iniciando
la ejecución, se podría casi duplicar la actual capacidad
de producción de biodiesel y elevar en un tercio la de bioetanol.
Puxeu también valoró la labor que viene desarrollando
el grupo de trabajo creado en octubre de 2005, para analizar los cambios
en el sistema energético a través del uso y la producción
de biocarburantes, y de la Mesa constituida en 2006 por la administración,
las OPAS, la Confederación de Cooperativas Agrarias de España
y los representantes del sector productor de biocarburantes para tratar
de fijar el escenario actual y el escenario a corto, medio y largo plazo
de los sectores afectados, así como las medidas concretas para
la toma de decisión de los agricultores.
En la actualidad, según explicó, la principal línea
de trabajo de la Mesa consiste en perfeccionar los sistemas de concertación
entre las OPAS y la industria transformadora de biocarburantes, para
llegar a establecer un marco contractual aceptado por ambas partes, si
bien,resaltó Puxeu hay que tomar en cuenta que la concertación
entre los agricultores y la industria de transformación "no
puede llegar más que a definir una metodología para el
establecimiento de los precios, pero nunca a fijarlos porque sería
contrario a las normas de libre competencia".
Fuente: Agroprofesional.com
Dic 15, 2006
|