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Marcha atrás de Tabaré Vázquez
Uruguay confirma que el retiro de militares fue pedido por Botnia
Así lo afirmó la ministra de Defensa oriental, quien precisó que
la firma basó la solicitud en que “no considera necesaria” la
custodia; además, admitió que la marcha atrás es
un “alivio” para su cartera
El gobierno uruguayo sigue sin dar mayores explicaciones sobre porqué el
presidente Tabaré Vázquez decidió ordenar el retiro
de las tropas del ejército que desde hace dos semanas custodiaban
la pastera de Botnia, determinación que había sido fuertemente
rechazada por la Argentina.
La ministra de Defensa oriental, Azucena Berrutti, se limitó a
confirmar que la suspensión de la custodia militar en el perímetro
de la fábrica de celulosa de Fray Bentos fue pedida por Botnia.
Lo hizo durante una conferencia de prensa tras la reunión del
Consejo de Ministros que cada lunes encabeza Vázquez.
Hasta ahora, Berrutti fue la única funcionaria del gobierno uruguayo
que habló de la marcha atrás respecto de la seguridad en
la papelera. Afirmó que la solicitud de la compañía
finlandesa fue bien recibida por Vázquez.
Aunque ayer se especuló con la posibilidad de que fuera el propio
mandatario el que explicara su decisión ante los medios, voceros
de la presidencia uruguaya dijeron a LANACION.com que "no está previsto" que
Vázquez se pronuncie en público sobre el tema.
La ministra sostuvo que el mandatario uruguayo "se mostró complacido
con la decisión de Botnia" y para formalizar el pedido, solicitó a
la empresa que enviara una nota.
La empresa indicó en esa nota que en las actuales circunstancias "no
considera necesario la presencia de efectivos militares en el predio",
según relató la ministra.
Además, la titular de Defensa destacó que el retiro de
los militares trajo "alivio" a su ministerio, debido a que
el despliegue de soldados en el perímetro de Botnia implicaba
un esfuerzo importante.
La decisión de Vázquez de militarizar el predio de Botnia
fue decidido por Vázquez en base a informes de inteligencia que
alertaban sobre supuestos planes para atentar contra la planta de parte
de los asambleístas de Entre Ríos.
Generó además un fuerte rechazo del presidente Néstor
Kirchner, que calificó la medida de “afrenta” contra
los argentinos.
Pese a la determinación de Vázquez, siguen vigentes los
dos decretos que dieron base jurídica a la militarización
de la zona y al montaje de una guardia permanente del Ejército
en el perímetro de la futura y ya avanzada fábrica de pasta
celulósica, pero los efectivos militares volvieron a casa y el
control volvió a quedar en manos de la policía y de los
marinos de la armada nacional.
Fuente: La Nación
Dic 18, 2006 |