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Cuba pretende comerciar con tortugas marinas.
Con el propósito de vender a Japón casi
8 toneladas de escama de carey, Cuba presentó esta pasada semana
una propuesta para que se desproteja a la tortuga de carey, especie considerada
en peligro crítico de extinción, dentro de la Convención
sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora
Silvestres (CITES).
Esta es la tercera ocasión en que Cuba presenta su propuesta ante
la CITES. Las primeras dos ocasiones (durante las reuniones en Zimbabwe,
1997, y Kenia, 2000) la propuesta fue rechazada. La CITES se reúne
cada dos o tres años y este año llevará a cabo la
reunión en Santiago, Chile, en el mes de noviembre.
La tortuga de carey se encuentra protegida por la CITES
dentro de su Apéndice I, el cual incluye a las especies en peligro
de extinción para las cuales se prohíbe el comercio internacional.
La tortuga de carey no sólo esta en peligro de extinción
(ha perdido más del 50% de la población) sino que se considera
en crítico peligro de extinción (ha perdido más del
80% de la población), de acuerdo con la Unión para la Conservación
de la Naturaleza, que edita el libro rojo de las especies.
La tortuga de carey, al igual que las demás
especies de tortugas marinas, es altamente migratoria y comúnmente
realiza migraciones de más de 2,000 km. Una tortuga de esta variedad
marcada en México migró más de 1,600 km. Las tortugas
de carey de México han sido encontradas en Cuba, República
Dominicana y Nicaragua. Es decir, que se trata de especies que tienen un
rango de distribución que rebasa el ámbito de la isla caribeña,
por lo que dicha nación no puede y no debe pretender desprotegerlas
en beneficio propio. No sólo es una especie amenazada con desaparecer,
sino que en su protección participan otras naciones, mismas que
deben oponerse a que sean comercializadas, aseveró Juan Carlos
Cantú, coordinador de la campaña de biodiversidad de Greenpeace
México.
A través de estudios de DNA, se ha encontrado
que de las tortugas capturadas en Cuba un 10% presentan haplotipos únicos
de las playas de anidación de México (Península de
Yucatán). Es decir, son tortugas que nacieron en México y
que migraron a Cuba, en donde fueron sacrificadas.
El comercio internacional con carey prácticamente
se acabó cuando Japón cerró su mercado, en 1992. En
consecuencia, Cuba disminuyó su captura de 5 mil a 500 tortugas
por año a principios de los 90. Los científicos han demostrado
que existe una correlación entre el aumento de la población
anidadora de tortugas en la Península de Yucatán y la disminución
del esfuerzo pesquero por Cuba. Esto indica que la captura de tortugas
por Cuba en los años anteriores a la década de los 90 estaba
afectando la recuperación de la especie en nuestro país.
La población de tortugas de carey que se encuentra
en Cuba comprende tanto a tortugas residentes como a tortugas que provienen
de por lo menos otros 6 países del Caribe incluyendo a México.
Por lo mismo, las 7.9 toneladas de concha de carey que Cuba pretende vender
a Japón provienen de varios países.
La tortuga de carey en México está totalmente
protegida desde los años 70. Actualmente se considera a la tortuga
de carey como en peligro de extinción por las normas oficiales mexicanas.
Por lo mismo, México ha establecido una política de conservación
para esta especie y votó en contra de la propuesta cubana en las
reuniones de la CITES en 1997 y 2000, ya que consideró que la desprotección
de la especie afectaría a las poblaciones mexicanas de carey.
Es un hecho que si se acepta que Cuba venda su
carey a Japón, se reabrirá el comercio internacional lo cual
afectará directamente a las poblaciones mexicanas por la captura
en Cuba. Además, diferentes estudios han demostrado que existe un
enorme comercio ilegal con la tortuga de carey tanto en México como
en otros países de la región del Caribe. Este tráfico
aumentará con la reapertura ya que podrá utilizar el comercio
legal como pantalla para su actividad. México tiene que asumir su
responsabilidad de proteger y conservar a esta especie mexicana en crítico
peligro de extinción y votar nuevamente en contra de la propuesta
cubana, finalizó Cantú.
Este día Greenpeace enviará a las
autoridades ambientales información sobre la situación en
que se encuentra la tortuga de carey y sobre las implicaciones que la propuesta
cubana tendrá sobre esa especie, a fin de que nuestro país
la rechace.
Fuente: Greenpeace
Mayo 6, 2002
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