Plan chino para la reforestación de 440.000 km2.

China anunció un inmenso plan de reforestación, que pretende recuperar en los próximos 10 años la extensión forestal de un área del tamaño de Suiza.

Un portavoz oficial explicó la semana pasada que los 440.000 kilómetros cuadrados cubiertos con dicho plan suponen el mayor plan de reforestación de todo el mundo. Sin embargo tal extensión pasa por ser casi mínima en comparación con la superficie de este país. En concreto dicho plan supondrá la reforestación sólo del 5% del territorio del mismo.

Este proyecto ayudará a superar alguno de los mayores problemas ambientales de China, causados por la tala abusiva de sus zonas de bosques, sucedida en el último siglo. Las inundaciones que asolan gran parte del país, junto con las severas sequías, parecen estar siendo causadas por la pérdida de superficie forestal, lo que ha llevado incluso a la extensión de los desiertos y a la formación de grandes tormentas de polvo, que llegan a atravesar el Pacífico. Sólo un pequeño porcentaje de los antiguos bosques chinos permanecen en pie, después de un siglo en el que se han talado la mayoría de zonas boscosas para aprovisionarse de madera y suelo para las granjas.

Este plan supondrá una inversión de varios miles de millones de dólares, dinero que es parte de las operaciones ambientales que se desarrollarán para mejorar la situación del país, y que el gobierno chino pretende que mejore su situación ante la celebración de las olimpiadas del 2008, que se celebrarán en ese país.

Este proyecto es el intento más ambicioso de China para detener la degradación ambiental que ha supuesto la errónea política de gestión forestal, pero no es el primero que llevará a cabo. Desde los años 80 se han desarrollado varios planes de reforestación, pero los millones de árboles plantados desde entonces no han servido para detener el daño.

El gobierno también ha decretado una prohibición expresa para la tala en diversos bosques. Esto ha supuesto la conservación de multitud de bosques en China, pero ha causado inesperados problemas en los países vecinos. China se ha convertido en el segundo país importador de madera, después de USA, puesto que sólo en el año 2000 importó 15 millones de metros cúbicos de madera, la mayor parte de las selvas tropicales del Sudeste Asiático.

Los representantes gubernamentales encargados de dar a conocer esta noticia afirmaron que este mismo año comenzarán las campañas de reforestación. Los árboles serán plantados en las laderas de las montañas, para prevenir la erosión del suelo, y en las granjas, para formar barreras contra el viento y si proteger a las ciudades de las tormentas de polvo.

Además se creará una reserva natural para los pandas, los antílopes tibetanos y unas orquídeas en peligro de extinción.

La puesta en marcha de estos planes no será fácil. No está del todo claro si el potencial de China será suficiente para conseguir todos los plantones necesarios para la reforestación. Además no se sabe que tipo de especies deberían ser plantadas.

Fuente: Ayaba
Mayo 20, 2002