En un predio de Escobar: están con su cuidador en un circo
Aparecieron las cuatro osas perdidas

Los animales permanecerán allí hasta que les den otro destino lo más pronto posible y acorde con sus necesidades

  • La Dirección de Fauna le devolvió la potestad a la Aduana, pero deberán encontrar un lugar apropiado para alojarlas
  • Enojo de asociaciones proteccionistas

La información oficial dice que en la tarde de ayer aparecieron las cuatro osas que se le habían perdido a la Administración Nacional de Aduanas y a la Dirección Nacional de Flora y Fauna Silvestre; pero a la prensa sólo le mostraron una.

Los sufridos animales, junto a su cuidador, se encuentran en un predio de Escobar donde funciona un circo, ubicado en la calle Tapia de la Cruz 1000.

Ayer también, pero luego de gestiones tirantes, la Dirección de Fauna y Flora Silvestre devolvió la potestad que la Aduana le había otorgado. Pero, de cualquier forma, la osas permanecerán por el momento con Carlos Segura, el dueño del circo que, pese a que los animales no se podían comercializar, se las compró a otro circo por 13.000 dólares.

Otro destino

Sólo estarán allí hasta que les encuentren otro destino, acorde con sus necesidades, según Mario Das Neves, titular de la Aduana. Cabe aclarar que la venta de los osos no es legal porque los animales llegaron al puerto de Buenos Aires sin papeles y la ley prohíbe que sean vendidos. Esta es una de las tantas infracciones que la Aduana deberá investigar y aclarar.

Pese a que en ese organismo daban ayer a las osas por desaparecidas, la Dirección de Flora y Fauna insiste en que los ejemplares no estaban perdidos y que ellos sabían dónde estaban, pero querían "preservarlos" de la prensa.

"Las osas no estaban perdidas, las sacaron de la quinta de Moreno hace dos días, cuando se empezó a armar el lío. Se las quiso preservar de la prensa. Están con su cuidador, en buen estado y bien alimentadas", dijo Alfredo Di Salvo, jefe de prensa de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Sin embargo, representantes de la Dirección de Fauna mantuvieron una reunión en la mañana de ayer con gente de la Aduana y dijeron que no sabían dónde estaban los animales.

"Les exigimos que nos entregaran las osas, porque son propiedad de la Aduana, y nos dijeron que no sabían dónde estaban. Todo lo que hicieron está viciado de nulidad. No podían entregar los animales a un tercero y mucho menos a uno que los compró, porque no tienen papeles y no pueden ser vendidos", aseguró Daniel Taito, de prensa de la Aduana.

Arreglo

El acuerdo llegó después de varios tironeos. Pasadas las 16, la directora de Fauna y Flora Silvestre, Victoria Fichtschein, envió un fax dirigido a la Administración Federal de Ingresos Públicos, en el que informaba que les devolvían la potestad de los cuatro ejemplares.

"Esta dirección no tiene objeciones que formular al despacho a plaza de los ejemplares, ello al sólo efecto de posibilitar el destino previsto para los animales vivos...", dice el escrito.

No podrán trabajar

Como sea, los animales permanecerán con Carlos Segura hasta tanto se los destine a otro lugar, como una reserva o un zoológico, lo más pronto posible. Aunque, aclaró Di Salvo, no podrán trabajar en el circo.

Mario Das Neves, titular de la Aduana, se mostró sumamente enojado con la Dirección de Fauna y Flora: "Estoy bastante molesto por su acción, sobre todo por la dilación en la respuesta y por algunos manejos que no corresponden con las necesidades de los animales. En la mañana nos dijeron que no sabían dónde estaban las osas y ahora dicen que no estaban desaparecidas. Los animales legalmente quedan bajo nuestra responsabilidad, pero el destino final lo decidirá Flora y Fauna. Corresponde que los saquen de ese circo y les den un destino mejor".

La Sociedad Argentina Protectora de Animales (SAPA) aseguró que en la provincia de Buenos Aires está prohibido que los circos trabajen con animales silvestres. "La Dirección de Fauna debería conocer esa reglamentación -dijo Daniel Carini, de SAPA- y no haber permitido que las osas queden bajo custodia de un circo."

Por Marta García Terán

Larga historia

Sin papeles: los osos llegaron al puerto de Buenos Aires el 30 de noviembre de 1999, en un barco proveniente de España. No tenían documentación y eran seis, pero uno murió en el viaje y fue arrojado al mar.

Derrotero: los animales fueron llevados al Zoológico de Buenos Aires y llegaron en muy mal estado. Otro de ellos murió allí. Luego fueron devueltos a la Dirección de Flora y Fauna y desde allí partieron a Mar del Plata, donde los esperaba un circo.

Compra: el 13 de marzo de este año se presentó en la Dirección de Flora y Fauna el dueño del circo Los Hermanos Segura, quien dijo que había comprado las osas por 13.000 dólares.

Rezagos: la Aduana descubrió que entre los rezagos tenían cuatro osos cuyo destino desconocían y le reclamó a la Dirección de Fauna que informe al respecto.

Circo: se informó que los osos estaban en una quinta de Moreno, pero no estaban allí anteayer. Aparecieron ayer, en un predio de Escobar donde funciona un circo.


Fecha: La Nación
Mayo 4, 2002