Desarrollo Sustentable
La calidad ambiental, buen negocio

Carlos Merenson, Secretario de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental, promueve un acercamiento con el mundo empresario. Busca incentivar el diálogo y apoyar a las Pymes.

Merenson: “Tendríamos que tener un Plan Marshall ambiental”.
"Alcanzar calidad ambiental sin desarrollo económico resulta utópico y alcanzar un desarrollo económico sin calidad ambiental resulta efímero", sostuvo el flamante titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental de la Nación, Carlos Merenson. Pero lo cierto es que la problemática ambiental reclama que los responsable pasen a la acción porque aún falta en el país una dirigencia política y empresarial que desarrolle una conciencia de lo ambiental como una oportunidad para crecer. Es el duro reto que debe enfrentar Merenson, quien en diálogo con BAE señaló cuáles son los lineamientos de su cartera, el papel del Estado y el sector privado.

Luego de gestiones cuestionadas y un vacío prolongado en la secretaría, ¿qué desafíos le propone su función?
- Los argentinos somos muy propensos a lo anecdótico y analizar a las personas más que las realidades, las ideas y los proyectos. Lo ambiental es una realidad independientemente de quién esté a cargo de las políticas. La tarea que tenemos no es analizar lo que hicieron las personas sino reconstruir la institución y lograr una política de Estado en materia ambiental. Significa que esta secretaría tiene que jerarquizarse a nivel institucional y en el ámbito empresario y recuperar competencias que le eran propias.

¿Qué relación establece entre las empresas y su función?
- Es uno de los nudos principales de la problemática ambiental. Los logros importantes en el campo científico, técnico y económico tuvieron como contraparte un costo ambiental altísimo. Por tanto el mundo de los negocios es responsable de la crisis ambiental y la única solución posible es a través de él.

Empresas y leyes

¿La exigencia de participar en el cuidado del medio ambiente podría llevar a una retracción de la inversión?
- La restauración del ambiente degradado puede pasar a ser el motor de una tercera revolución industrial. Cuando digo que son las empresas y el mundo de los negocios los que van a ayudar a resolver el problema, estoy diciendo que tienen que encontrar en la restauración del ambiente un "excelente negocio" e inclinar las decisiones hacia un mundo sustentable.

Definiciones y ausencias

Un recorrido histórico de la institución deja al descubierto, la falta de definiciones.
El objetivo de Merenson es transformar la problemática ambiental en una política de Estado.
Las intenciones son positivas, pero cuánto puede realizar un funcionario que asume en forma interina.
El futuro se encargará de bajar o subir el pulgar a su gestión. "La Argentina es uno de los más avanzados en el tema en la región", dijo Merenson, y repasó: "Los gobiernos militares diluyeron el tema ambiental; con el retorno de la democracia comenzó a reactivarse, pero la Alianza cometió un gravísimo error confundió a la persona con la institución y la destruyeron. Hoy la tarea es reconstruir la secretaría; no se puede hacer política ambiental si no se maneja un recurso estratégico, por ejemplo, como el agua, Parques Nacionales. Todo descordinado", esgrimió.

¿Qué políticas y estímulos se pueden implementar para que las empresas se comprometan?
- Tiene que haber una política de premios y castigos. Se deben castigar las conductas que perjudican al ambiente y premiar las buenas. Esto se hace desde la normativa, lo legal y otras formas de inducción y negociación con el sector privado.

¿Qué tipo de negociaciones?
- Entiendo que tiene que haber una normativa muy estricta y un diálogo permanente que posibiliten conductas ambientalmente adecuadas pero que al mismo tiempo faciliten la inversión. Es un juego entre regulación y consenso.

Otras formas de incentivo son los subsidios que, en varios casos, han sido perjudiciales...
- Los subsidios ayudaron mucho. Un caso puede ser cuando se produjo el boom cibernético en los Estados Unidos. Existe una enorme masa de dinero de subsidios que son perjudiciales al ambiente como los agrícolas ($ 900.000 millones anuales). Lo que se debe hacer es reorientar esa enorme masa hacia la restauración del ambiente.

¿Cuál sería el camino?
- Necesitamos un nuevo Plan Marshall ambiental a nivel mundial. En la medida en que la crisis ambiental se vea como una oportunidad, el mundo de los negocios va a encontrar un aliciente.

¿Cómo se encuentra hoy el sistema de penalidades?
- Ha caído enormemente la recaudación y no porque las empresas están haciendo las cosas bien sino por las dificultades que se presentan a la hora del control. Incluso verificada la infracción y hecha la multa caen en mora por imposibilidad de pagar. La recaudación de esta secretaria en la materia ronda anualmente en los u$s/$5 millones. Creemos que en relación con el volumen de infracción que existe, el ingreso debería ser superior.

¿Y la legislación local?
- Tenemos una legislación que no está completa y hay que reordenarla. Se está avanzando en el Parlamento con una ley general del ambiente que propuso Mabel Müller. En el plano institucional la situación es más desordenada.

Objetivo: cooperación

Perfil y control

En marzo de 1974, Carlos Merenson se recibió de ingeniero forestal en la Escuela Superior de Bosques dependiente de la Facultad de Agronomía de La Plata.
Desde entonces se desempeñó en diferentes cargos tales como miembro del directorio de Comercial Uspallata; vicepresidente de Dendron; subgerente general de la Corporación Forestal Neuquina, y director nacional de Desarrollo Sustentable, entre otros, e ingresó en la secretaría por concurso hace diez años.
Desde su designación, ajustó el nivel de contratos (sueldos superiores a $6.000) para reducir costos y trabajan con él 400 personas. Controla dos áreas de trabajos: Recursos Naturales y Ordenamiento Ambiental. Aún no tienen definido el presupuesto, pero oscilaría entre los $24 y $25 millones.

¿La política ambiental no es prioritaria?
- Sí. Pero las dificultades presupuestarias. atrasan las definiciones.

¿Que estrategia utilizará para que el ámbito empresario se comprometa?
- Recientemente organizarnos una reunión con varios empresarios y mostraron buena predisposición. El objetivo es desarrollar una mesa empresarial lo más representativa posible de todos los sectores. Uno de los temas centrales en política ambiental es la participación. No puede haber desarrollo sustentable, políticas ambientales con una agenda positiva si éstas no se generan en mesas de diálogo, consenso y participación. Con las provincias tenernos el Consejo Federal de Medio Ambiente, y además he creado un consejo honorario consultivo.

¿En cuánto tiempo pueden llegar a generarse las primeras iniciativas entre el sector público y el privado?
- El 15 de marzo tendremos una reunión puntual y dirigida en donde analizaremos las leyes que se están tratando en el Parlamento y las normativas que apliquemos desde nuestra secretaría A partir de ahí se delinearán las primeras propuestas.

No, hay un frente institucional coordinado y las empresas deben lidiar con legislaciones superpuestas. ¿Cuál es su propuesta?
- Es verdad, por citar un caso: residuos peligrosos. Aquí hay que actuar mucho. La superposición entre las legislaciones nacionales y provinciales dificulta cualquier administración. El objetivo es descentralizar, transparentar y simplificar lo más posible la tramitación sin que esto signifique una luz verde a que no haya ninguna normativa.

Fuente: Buenos Aires Económico
Marzo 10, 2002