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Colapso de la plataforma Larsen B: se quebró un témpano
de 3235 kilómetros cuadrados
Se derrumbó una barrera antártica
Unas 720 toneladas de hielo se desprendieron a
causa del calentamiento del clima en el continente blanco.
Por Evangelina Himitian
Se trata del mayor hundimiento de las últimas tres décadas.
En 41 días la plataforma perdió el 27% de su dimensión.
El tamaño del témpano equivale a dieciséis
veces del de la Capital.
Una barrera de hielo de 3235 km2 se derrumbó de la plataforma glaciar
Larsen B, al este de la Antártida, a causa del recalentamiento del
clima de la región, según informó ayer el Instituto
Antártico Argentino.
Se trata del mayor hundimiento de una plataforma glaciar que se produjo
en el continente blanco en los últimos 30 años. La masa tiene
una dimensión similar a dieciséis veces la ciudad de Buenos
Aires y pesa unas 720 toneladas. Luego del desprendimiento, el gigantesco
témpano se fracturó en miles de icebergs que flotan a la
deriva en las inmediaciones de la base Matienzo y la península Jason.
Los científicos del National Snow and Ice Data Center (Nsidc),
de Colorado, Estados Unidos, advirtieron sobre el riesgo de un aumento
en el nivel de los mares si el fenómeno se agrava. Los investigadores
argentinos, además, se mostraron preocupados por el impacto impredecible
que producirá el fenómeno en el ecosistema.
Las barreras son densas plataformas de hielo, alimentadas por los glaciares,
que flotan en torno del continente antártico. Las siete que posee
la península han perdido en total 13.500 km2 desde 1974.
La plataforma Larsen B, una formación que tiene 12.000 años
en pie, preocupa desde hace más de una década a los científicos.
En los últimos cinco años la barrera perdió un total
de 5700 km2 y su tamaño actual es menor al 40% de su tamaño
original.
Ballenas
Dos científicos argentinos aseguran que durante un vuelo que realizaron
sobre la barrera Larsen B hace una semana, notaron cambios drásticos
en el ecosistema de la región: "Observamos, atónitos,
varios grupos de ballenas en zonas donde hasta hace un par de semanas y
durante miles de años había existido sólo una placa
de hielo de más de 200 metros de espesor", aseguró el
científico del Instituto Antártico Argentino, Pedro Skvarca.
Alarma
Pero desde hace dos meses, la desintegración de la barrera creció
de una manera alarmante. "Lo que llama poderosamente la atención
a la comunidad glaciológica internacional es la increíble
rapidez de este fenómeno", aseguró el científico
argentino Pedro Skvarca, del Instituto Antártico Argentino que monitorea
el desprendimiento desde la base Marambio.
En un informe que envió ayer desde el continente blanco y al que
tuvo acceso LA NACION, el investigador detalló cómo se produjo
el fenómeno. La última fractura de esta plataforma de 220
metros de espesor empezó el 31 de enero último. Ocurrió
en coincidencia con el verano más cálido de la península.
Los registros climáticos de la base Orcadas indican que se trató
del verano más caluroso del siglo. Los científicos destacan
que el recalentamiento tiene lugar en la península y no afecta al
resto del continente blanco.
En los primeros días del mes último se desintegraron 800
km2 de la barrera Larsen B.
Desde la base Marambio, Skvarca, junto con el científico Hernán
De Angelis, logró sobrevolar la zona y realizar un mapeo: la barrera
posee un 33 por ciento de la superficie que poseía en 1995.
Añicos
"Significa que la barrera se hizo añicos", señaló
Skvarca. En sólo 24 días la barrera había perdido
unos 2600 km2. El resto ocurrió en las jornadas sucesivas.
En sólo 41 días, estimó Ted Scambos, del Nsidc,
la plataforma sufrió una pérdida del 27 por ciento de su
dimensión. Esa tasa duplica la pérdida ocurrida al norte
de Larsen B durante el verano de 1994 y 1995, cuando se desintegraron 1600
km2 en igual intervalo de tiempo.
Durante el vuelo de cinco horas a baja altura, sobre la plataforma glaciar,
los científicos argentinos pudieron obtener fotografías que
les permitieron una mayor aproximación a los mecanismos y a las
causas de la desintegración.
Los científicos argentinos atribuyen el colapso de la plataforma
glaciar al significativo calentamiento atmosférico, que en esa región
de la Antártida registra un aumento de 0,5 grado cada 10 años,
tendencia que se mantiene estable desde 1940.
El mes último, la temperatura promedio en la base Marambio fue
de 1,4 grado sobre cero. "Sin duda, también las corrientes
marinas y los posibles cambios en las condiciones térmicas en el
mar de Weddell, que aún se desconocen, tienen algo que ver con la
desintegración. Sin embargo, el efecto disparador es la gran abundancia
de agua de fusión debido a las altísimas temperaturas de
verano", aseguró Skvarca.
Fuente: La Nación
Marzo 21, 2002
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