MAS DE 25.000 EVACUADOS

Devastador incendio en Arizona

Empezó la semana pasada en una zona de pinos. Los bomberos no lo pueden controlar. El fuego tiene un frente de 75 kilómetros de largo. Hay pueblos que ya quedaron convertidos en cenizas.

SHOW LOW, ESTADOS UNIDOS. AFP y EFE.

Yo imaginaba así el fin del mundo", se lamenta Glenda Mc Millan. Ella es una de las 8.000 personas que viven en Show Low, una pequeña localidad del estado norteamericano de Arizona convertido ahora en un pueblo fantasma. Un gigantesco incendio forestal obligó a la mayoría de los habitantes del lugar a abandonar sus casas.


(Foto: AP)

Igual que sus vecinos, Mc Millan no atinó más que a subirse a su auto, comprar algunas cosas —agua, cerveza, cigarrillos, comida— y refugiarse en un gimnasio de la periferia de Show Low. Ese edificio se encuentra rodeado de calles asfaltadas y de un ancho cinturón de césped, por lo que —según la policía local— las llamas no pueden llegarle. Los evacuados se la pasan ahí escuchando noticias sobre cómo su pueblo se convierte en cenizas.

Los únicos que quedaban ayer en Show Low eran los bomberos. La localidad fue levantada sobre un claro del bosque de pinos de las Montañas Blancas, a unos 300 kilómetros al nordeste de la ciudad de Phoenix. Trozos de tela blanca en las puertas indican que las casas fueron evacuadas: otra imagen de una ciudad en ruinas. El cielo se ha oscurecido tanto por el humo que el sol se ve directamente rojo.

"Estamos muertos de miedo", balbucea Glenda, de 29 años, junto a sus hijas de 9 y 10. El fuego, alimentado por una vegetación seca, temperaturas elevadas y mucho viento, destruyó desde el 18 de junio 155.000 hectáreas y 225 hogares.

El incendio tiene un impresionante frente de unos 75 kilómetros. Los evacuados en toda la región suman 25.000.

"Es un verdadero barril de pólvora que hace su propio camino. Por el momento, nuestro primer objetivo es garantizar la seguridad de la gente", declaró el portavoz de los servicios forestales de los Estados Unidos, Dorman McGann. Unas 2 mil casas —precisó el funcionario— fueron salvadas gracias a que se las roció con agua y productos químicos; en cambio, los árboles y arbustos que rodean las viviendas fueron derribados para mantener las llamas a distancia.

La gobernadora del estado de Arizona, Jane Hull, describió el incendio de una manera muy gráfica: "es como un tren de carga que se precipita sobre nosotros". La zona destruida representaba la máxima concentración de pinos en mundo.

En un principio, los bomberos habían tratado de controlar el fuego mediante diversas técnicas, como el cavado de trincheras. Pero las llamas, algunas de 150 metros de altura, superaron todas las barreras que les tendieron. Y esto, a pesar de que en esta época del año los incendios forestales —aunque no tan grandes— son habituales en los estados de California, Nuevo México y Colorado. No hay pronósticos sobre cuándo se calmarán las llamas.

Fuente: Clarín
Junio 26, 2002