La Comisión Europea amonesta a España por sus emisiones de CO2

A. ALTAFAJ, R. BARROSO
La Agencia Europea del Medio Ambiente aseguró ayer que la UE apenas logró en 2000 estabilizar sus emisiones de gases de efecto invernadero y que España es el país más alejado de los objetivos fijados en el Protocolo de Kioto. Ayer, en Madrid, se reunió el Consejo Nacional del Clima por primera vez en esta legislatura.

BRUSELAS/MADRID. La Agencia Europea del Medio Ambiente difundió datos poco optimistas sobre la estabilización de las emisiones de CO2 y otros cinco gases de efecto invernadero respecto de los niveles de 1990, año de referencia para el Protocolo de Kioto, donde se fija un objetivo global de reducción del 8% en 2008. Además, la agencia amonestó a España por ser «el país menos cercano a los límites fijados dentro del objetivo de la UE». La portavoz de la comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallström, coincidió en que nuestro país representa «el caso más grave» de desviación. Como ya adelantó ABC, la CE fue informada el pasado día 5 de que las emisiones contaminantes en España superan hoy en un 33,7 por ciento los niveles de 1990, mientras que sólo pueden aumentar el 15 por ciento hasta 2008.

Esfuerzo y compromiso

Wallström advirtió que «sin esfuerzos adicionales y sin nuevas políticas y medidas, tanto a nivel europeo como a nivel nacional, la UE no podrá alcanzar sus compromisos de Kioto». Y abogó por que estos esfuerzos se lleven a cabo siempre dentro del abanico de 41 medidas legislativas y técnicas contenidas en el Programa Europeo de Cambio Climático (PECC), que van desde la promoción de las energías renovables hasta un sistema europeo de intercambio de derechos de emisión, la construcción de edificios más eficaces para retener el calor o los incentivos para diseñar motores de automóviles más limpios pero que no incluye a la energía nuclear como remedio.

El aumento en las emisiones ha sido continuo en países como España, Grecia, Irlanda, Bélgica e Italia. El mayor emisor de gases, Alemania, consiguió hasta 2000, último año registrado, reducir su carga el 19,1 por ciento, bastante cerca de su objetivo del 21 por ciento entre 2008 y 2012. Este país, en cambio, ha decidido su abandono progresivo de las centrales nucleares. Todos los Estados miembros, excepto el Reino Unido, prevén que sus emisiones hasta 2010 rebasarán lo permitido por el Protocolo, según los «informes de seguimiento» comunicados a la CE.

«No es exactamente así»

Por su parte, el ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, matizó que los últimos datos ofrecidos por la Agencia Europea con respecto a nuestro país «no son exactamente así porque hay que descontar el 15 por ciento». No obstante, señaló que «lo importante es reconocer que España también incumple, como el resto de los países, lo fijado en Kioto».

Matas hacía estas declaraciones antes de la reunión constitutiva del Consejo Nacional del Clima, máximo órgano consultivo de la Administración ante el cambio climático. Ayer inició una nueva etapa en la que ha marcado como objetivos prioritarios, según Matas, «la elaboración de una estrategia para la aplicación y cumplimiento del Protocolo de Kioto y la realización de un banco de datos». Este último consistirá en un catálogo de todas las medidas que hoy existen en nuestro país para luchar contra el cambio climático y aquellas que a partir de ahora se vayan adoptando. Respecto a las declaraciones de la vicepresidenta de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, favorables al uso de energía nuclear, Matas dijo que «hay que respetar esa opinión y los argumentos de la vicepresidenta, pero hoy por hoy la apuesta que ha hecho España es por las energías renovables, por la eliminación de las centrales térmicas tradicionales altamente contaminantes y su sustitución o renovación por plantas de ciclo combinado y por la utilización del gas».

Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente del PSOE, Cristina Narbona, insistió en que es prioritario iniciar «medidas de choque», como ayudas nacionales que incrementen la eficiencia energética y hagan cumplir los objetivos del Plan Nacional de Fomento de las Energías Renovables, antes incluso de que esté redactada la Estrategia Nacional de Lucha contra el Cambio Climático. Además, estimó necesario que el Gobierno establezca un reparto territorial de los objetivos a cumplir.

Fuente: ABC.es
Abril 30, 2002