Las Villas y su entorno ambiental

Las diversas situaciones que afectan al medio ambiente en el área de Las Villas fueron motivo de análisis durante una reciente reunión celebrada por la comisión asesora respectiva del Concejo Deliberante, a la cual concurrieron el delegado municipal en aquel sector y los representantes de las instituciones y organismos oficiales y privados que componen aquel grupo. Curiosamente --tal cual lo reflejara la crónica aparecida el miércoles 6--, la presencia de miembros del Concejo Deliberante, inclusive de los ediles integrantes de la comisión de Control y Preservación del Medio Ambiente, fue escasamente significativa, como si el encuentro no despertara el suficiente interés.

En cuanto a los temas abordados, mereció particular tratamiento lo referido a la indiscriminada poda de árboles en El Pinar --área situada frente al cementerio municipal--, un fenómeno que ha cobrado preocupante magnitud en los últimos tiempos, sin que hasta el presente se haya podido ponerle coto, a pesar de los diversos reclamos vecinales y de los medios de comunicación.

A propósito del problema, en un comentario editorial publicado el 22 de junio pasado, señalábamos que "más allá de las comprensibles demandas de combustible generadas por la llegada del invierno, el precio que se paga para satisfacerlas es demasiado grande e insensato"; al margen de lo cual, se trata de "un delito grave contra el patrimonio público de la ciudad".

En aquél momento, el propio delegado municipal, señor Néstor Alonso, afirmaba que el caso reviste mayor importancia de la que podría suponerse, pues en sólo diez días habían sido extraídos 63 árboles. Ante tales desbordes, reclamábamos, en aquel comentario, la búsqueda de formas efectivas de control a fin de impedir que la depredación continuara, ya que se trata de uno de los más valiosos conjuntos forestales existentes en Bahía Blanca. La situación todavía no se ha modificado, por cuyo motivo cabe insistir en la demanda, pues, caso contrario, el extraordinario recurso natural congregado en El Pinar corre el peligro de desaparecer.

Otra de las cuestiones puestas sobre la mesa en el referido encuentro se vincula con la proliferación de minibasurales en terrenos baldíos del sector, que no puede sino atribuirse --como el delegado municipal lo reconociera-- a la actitud desaprensiva y absolutamente desprovista de solidaridad de algunos vecinos inescrupulosos, sobre todo de la zona alta. También aquí se requiere una presencia más efectiva de la autoridad, a los efectos de preservar un marco medioambiental por el cual bregan tanto los organismos de la esfera comunal como instituciones especializadas y ciudadanos compenetrados de la necesidad de defender los recursos naturales.

Aquellas dos cuestiones --también se debatió sobre el desagote de los pozos ciegos y la contaminación del Napostá, entre otras-- merecen, por cierto, un seguimiento sin pausa por parte de ambas ramas de la administración municipal. Y, por supuesto, con una mayor inquietud de los ediles, a diferencia de lo ocurrido en dicha sesión, por cuanto se trata de un tema de incuestionable importancia respecto de la calidad de vida de la población.

Fuente: La Nueva Provincia (Bahía Blanca - Buenos Aires - Argentina)
Agosto 21, 2003