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Rosario no cuenta con sistemas de alarmas sobre
posibles desbordes
La ausencia de sensores ubicados en puntos estratégicos de las
cuencas de los arroyos Saladillo y Ludueña se debe a que cuando
se licitaron obras de canalización no se incluyeron esos puntos.
* Si el arroyo Saladillo llegara a desbordar no hay posibilidad técnica
de dar el alerta.
* La Municipalidad estableció formas "manuales" de control
con escalas dibujadas.
Rosario no cuenta con los mecanismos de alarma como para avisar en "tiempo
real" sobre posibles desbordes de los sistemas de los arroyos Saladillo
y Ludueña, que incluye a los canales Ibarlucea y Salvat. La ausencia
de esos sistemas de alarmas que consisten en sensores ubicados en puntos
estratégicos de las cuencas hídricas se debe, entre otras
cosas, porque cuando hace más de diez años se licitaron
las obras de canalización con las que se logró dotar de
una mayor protección a la ciudad, los ítems correspondientes
no se incluyeron en los pliegos o se utilizaron para otros rubros. Desde
la Municipalidad se establecieron formas "manuales" de control
con escalas dibujadas que son controladas por el personal. La provincia
pidió ahora a la Facultad de Ingeniería de la UNR un presupuesto
para la colocación de esos sistemas de alarmas también
en el Saladillo y en el Ludueña.
La explicación fue dada a Rosario/12 por el subdirector de Hidráulica
de la Municipalidad de Rosario, ingeniero Hugo Orsolini, que se refirió a
la inundación que provocó el desastre de la ciudad de Santa
Fe como una de las "imprevisiones mayúsculas" porque
no se contaba con sistemas de alarmas en el Salado. De existir "seguramente
se habrían evitado las muertes". También evaluó que "esto
mismo puede ocurrir en el Saladillo, en el Salado, en el Ludueña
o en cualquier curso de agua, por eso se trata de que los sectores más
amenazados de Santa Fe y de Rosario en particular tengan ahora alerta
a tiempo real".
Ni en la cuenca del Saladillo ni en la del Ludueña existe la
posibilidad técnica de dar el alerta antes de que se produzcan
los desbordes de los cursos de agua. Orsolini explicó que no se
cuenta con esos sistemas "porque desde hace muchos años no
hay política hídrica en la provincia, no se aborda integralmente
el aprovechamiento y control de los recursos y quedó en el tiempo
este agujero que es el de no contar con las herramientas suficientes
para dar un alerta a tiempo real".
Recordó que en el proyecto de tratamiento del arroyo Saladillo
--que hace 10 años atrás había desarrollado la Unidad
Técnica de Inundaciones de la provincia para el sector de la cuenca
baja que comprende a Rosario y a Villa Gobernador Gálvez-- estaba
incluida la incorporación de los sistemas de alerta. De esa obra
se hizo una primera etapa, la del ensanchamiento de la canalización
del tramo comprendido entre Ovidio Lagos y Ayacucho y de las luces de
los puentes y otra segunda etapa --embalses aguas arriba-- nunca se concretó "porque
el equipo de trabajo en el que se desempeñaban 21 personas, y
por el que cobraban 42, fue despedido en 1991 por reducción de
personal".
Orsolini atribuye ese plus de empleados "dedicados" a la obra
a quienes eran "ñoquis" en tiempos de "quien era
ministro de Obras Públicas, el ingeniero Alberto Joaquín".
"En el caso del arroyo Ludueña se sufrió un proceso
parecido, ya que en el pliego licitatorio también estaba incorporado
un sistema de alerta pero creo que ese punto ni siquiera salió a
licitación", agregó.
Orsolini dice que el concepto que se aplicó fue el de que los
alertas "no eran necesarios" y repite que "no existen
sistemas de alerta a tiempo real ni en el sistema Saladillo ni en el
Ludueña".
Lo que existe hoy son sistemas "manuales", escalas pintadas
en los puentes y según dijo Orsolini, "hay personal--de la
Dirección de Hidráulica de la Municipalidad-- que hace
la lectura de esas escalas y en función de cual es la variación
del agua se hace una evaluación acerca de si puede haber algún
tipo de desborde".
El titular de la Dirección Provincial de Hidráulica, Ricardo
Gioria, dijo ayer a LT8 que se tomaban distintas medidas en relación
con las lluvias caídas y el riesgo de inundaciones que incluyen
el relevamiento de la situación de las distintas localidades y
la instrumentación de sistemas de alertas. "En el Salado
hemos colocado hidrómetros para medir la altura del río
y pronosticar a qué caudal puede llegar y lo mismo hacemos con
el Saladillo y Ludueña para lo cual pedimos a la Facultad de Ingeniería
de Rosario de la UNR una propuesta para implementar un alerta de esos
cursos de agua", remarcó.
Fuente: Rosario Net (Rosario - Santa Fe - Argentina)
Agosto 13, 2003
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