Consideran a pobreza como contaminante
Afirman que es responsabilidad de los países más ricos transferir tecnología hacia las economías emergentes

Ciudad de México - El elemento más tóxico para el planeta es la pobreza porque estimula el uso de tecnologías obsoletas y la liberación de contaminantes líquidos, sólidos y gaseosos, afirmó en entrevista Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)

El diplomático alemán, quien hizo una visita de menos de 48 horas a este País para ofrecer una conferencia en El Colegio de México, dijo que el cambio climático mundial, provocado por la excesiva emisión de gases, genera anualmente pérdidas por 300 mil millones de dólares, según cifras recabadas por el PNUMA entre las compañías aseguradoras.

Quien fuera Ministro del Medio Ambiente y de la Construcción durante el gobierno que encabezó Helmut Kohl, afirma que el principal síntoma que se debe observar en México sobre cambio climático es el incremento en la frecuencia de huracanes y sequías. Además, añade que cada año se acumula más evidencia científica sobre este deterioro.



El cambio climático mundial, provocado por la excesiva emisión de gases, genera anualmente pérdidas por 300 mil millones de dólares. Foto: Archivo

"El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático acaba de entregar su tercera evaluación científica sobre el tema, en la cual participaron más de 2 mil científicos de todo el mundo y se prepara ya una cuarta evaluación", indica Toepfer.

"Sin embargo la información científica nunca es concluyente cuando se refiere a la humanidad y el rol de los políticos es decidir con base a la información disponible", menciona. "Muchas veces hay resistencia, como cuando la industria rechazó que los Clorofluorocarbonos dañan la capa de ozono, pero tuvimos que prohibirlos. Nadie sabía entonces que estas investigaciones darían años después el Premio Nobel al mexicano Mario Molina".

Durante sus cinco años de labor en la sede central del PNUMA en Nairobi, Kenia, Toepfer ha promovido una campaña de sensibilización sobre el vínculo entre pobreza extrema y deterioro ambiental.

"La globalización es el tema más complejo de nuestro tiempo y tiene consecuencias inmediatas en el Medio Ambiente. La conducción ética de dicha globalización debe combinar el desarrollo económico con la protección de los recursos de las naciones y la estabilidad social", añade quien fuera también parlamentario de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de Alemania.

"La pobreza es el elemento más tóxico para el ambiente del planeta y es una responsabilidad de los países más ricos transferir tecnología hacia las economías emergentes para evitar que repitan procesos contaminantes que han dañado gravemente al planeta", afirma.

Especialista en temas como el deterioro en los mantos de agua dulce, la deforestación, la desertificación y la contaminación radioactiva, entre otros el director ejecutivo del PNUMA se enfoca en un tema emergente: el control de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM's) o transgénicos, actividad normada por el Protocolo de Cartagena.

"El 20 de septiembre entrará en operación ese Protocolo y nosotros pensamos que beneficiará mucho a países megadiversos como México y las otras naciones de América Latina y el Caribe, pero en el PNUMA no queremos que se convierta en un tigre de papel por lo que el Fondo Mundial para el Medio Ambiente, de la ONU, invertirá 25 millones de dólares en un programa para reforzar su operación", menciona.

Consciente de la importancia que tuvieron los movimientos ambientalistas radicales de los años 70 para hacer conciencia del tema de la protección ambiental, dice que ahora se debe utilizar una estrategia diferente, más comprometida con el diálogo y consciente de que ninguna solución ambiental se puede tomar de manera unilateral porque los países y los ciudadanos evadirían su responsabilidad sobre el tema.

"La protección al ambiente es parte de la construcción de la paz mundial porque a menos que podamos alcanzar el desarrollo sustentable no podremos alcanzar una paz duradera", cita el estudioso del filósofo Karl Popper.

Después de narrar que su familia y él dudaron muchas veces que hubiera tomado la decisión correcta al saltar de la política alemana a la internacional, Toepfer afirma sentirse optimista por los resultados que ha visto de la Cumbre de Desarrollo Sustentable de Johannesburgo celebrada en el 2002.

"La ventaja de los acuerdos de Johannesburgo es que tiene metas y fechas acordadas para su instrumentación y hemos tenido el apoyo del Consejo de Administración del PNUMA para ejecutar el plan de acción de aquella Cumbre.

"Las cifras y acuerdos logrados hasta la fecha prueban que en los primeros doce meses posteriores a la Cumbre de Johannesburgo hemos tenido un seguimiento más puntual que el que ocurrió después de la Cumbre de la Tierra que se celebró en Río de Janeiro, en 2002 y eso me hace sentir que avanzamos en la dirección adecuada", dice.

Por Antimio Cruz

Fuente: Reforma (México)
Agosto 15, 2003