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Petróleo y medio ambiente
El 2 de julio de 2001, el gobierno de la Argentina
solicitó formalmente la inclusión de la Laguna de Llancanelo
en el Registro de Montreaux, que agrupa a aquellos sitios Ramsar donde
es necesaria una atención urgente para garantizar su conservación.
Esta solicitud fue aceptada en vista de las amenazas a las características
ecológicas que se están produciendo en este lugar. Dichos
cambios podrían ser resultado, principalmente, de las actividades
relacionadas con la explotación petrolera, entre otras.
Las ONGs, tanto en Mendoza como en Malargüe,
manifestaron su oposición al proyecto de explotación petrolera
de esa zona, basadas en los posibles riesgos para la ecología. Una
de ellas, Oikos, considera que los procedimientos de evaluación
de impacto ambiental no siguieron los pasos legalmente establecidos en
la Ley Provincial N° 5.961/92, Decreto Reglamentario N° 2109/94,
ya que lo requerido para las actividades petroleras debía ser un
Estudio de Impacto Ambiental completo y no un Aviso de Proyecto. Esta ONG
cuestiona la legalidad de autorizar explotaciones petroleras en zonas de
amortiguación dentro de Áreas Protegidas.
Además, entre los principales problemas ambientales de Mendoza,
se encuentra la contaminación de las napas freáticas y una
de las principales causantes es la actividad petrolera. El art. 41 de la
Constitución Nacional, establece la prohibición de contaminar
y obliga a quien lo hiciere a restituir las cosas al estado anterior a
su intervención.
Nuestra responsabilidad consiste en enmarcar la actividad petrolera dentro
del concepto de desarrollo sostenible, realizar el mayor esfuerzo para
involucrar e informar a la comunidad sobre las actividades en la zona,
con el objetivo de garantizar la conservación y el uso racional
de los recursos naturales del área y promover el desarrollo económico
del país. Es necesario establecer mecanismos de participación
y consenso que permitan la planificación, regulación, control
y monitoreo adecuados de las distintas actividades. Asimismo, la elaboración
de un plan de manejo y una nueva zonificación, la capacitación,
la aplicación de medidas de mitigación de los impactos asociados
con la actividad petrolera y la aplicación de medidas preventivas,
el monitoreo de todas las actividades humanas y sus impactos.
Será necesario manejar en forma adecuada las relaciones con las
empresas responsables del desarrollo de la actividad petrolera, a través
del diálogo, la participación, la consulta, la cooperación
y el consenso de todos los afectados e involucrados. No se trata de prohibir
la explotación petrolera sino de que se desarrolle sin colisionar
con el sensible medio ambiente de nuestro desierto.
El Informe de la Misión Ramsar de Asesoramiento Nº 48, fue
elaborado por la Oficina de la Convención para el Gobierno de Argentina,
con base en los informes elaborados por los consultores, el cual concluye
afirmando que la actividad petrolera con la tecnología propuesta
podría llevarse a cabo siempre y cuando se cumpla con lo dispuesto
por el gobierno provincial a través de la Declaración de
Impacto Ambiental (DIA), y acatando las normativas y recomendaciones que
establezca la autoridad de aplicación. Igualmente, se deben tomar
un importante número de medidas preventivas y se debe seguir todos
los lineamientos de Arpel, con relación a la exploración
y explotación petrolera. Pero, asimismo, si no se cumple con las
disposiciones, establece que las características ecológicas
de la laguna pueden verse especialmente afectadas por el riesgo de contaminación
generado por la actividad petrolera, y los residuos de la pila de uranio,
al igual que por la falta de tratamiento de las aguas servidas de Malargüe.
En definitiva, el debate consiste en comprometer a todos los actores,
públicos y privados, en la consecución de objetivos que permitan
el desarrollo sostenible, conjugando las fortalezas y debilidades que todas
las actividades económicas tienen.
Los miembros de la Cámara de Comercio de Malargüe se mostraron
de acuerdo con el proyecto de explotación petrolera, al igual que
el intendente, siempre y cuando se tomen todos los recaudos necesarios
para prevenir el daño ambiental. Igualmente la comunidad de Llancanelo
manifestó no tener problemas con el proyecto, siempre y cuando se
les garantice que no habrá contaminación en las aguas o suelos,
que pudiese afectar su salud o la de sus animales, de acuerdo con el informe
de referencia.
El debate está abierto y nos conduce hacia decisiones que definirán
nuestro futuro como sociedad política, económica y humana.
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Por Ivo Maltoni - Abogado. Especialista en temas energéticos.
Fuente: Los Andes (Mendoza - Argentina)
Agosto 7, 2003
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