El Consorcio y la Confederación Hidrográfica del Ebro estudian la erradicación del mejillón cebra

Las universidades de Barcelona y de Sevilla, el CEDEX y el Grup Natura Freixe participan en el estudio, mientras que la dirección científica corre a cargo del biólogo Cristian R. Altaba El proyecto, que se hace de manera coordinada con Endesa, evaluará la posibilidad de vaciar los embalses de Flix y Ribaroja si resulta efectiva para erradicar el mejillón cebra

El Consorcio para la Protección Integral del Delta del Ebro (CPIDE) y la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) han presentado hoy los programas de trabajo que se están llevando a cabo para controlar y erradicar el mejillón cebra del tramo final del río Ebro. La investigación, pionera en este ámbito, está impulsada y coordinada por el Consorcio y por Endesa, bajo la dirección científica del biólogo Cristian R. Altaba, y cuenta con la colaboración de expertos de la Universitat de Barcelona, de la Universidad de Sevilla, del CEDEX y del Grup Natura Freixe de Flix.

Los trabajos encargados por el CPIDE tienen como objetivo hacer un inventario de las infraestructuras hidráulicas afectadas, valorar el grado de afectación y estudiar las posibles soluciones.

El mejillón cebra es una especie invasora habitual en las zonas orientales del Mediterráneo y de los mares Negro, Caspio y Aral. Este molusco se caracteriza por causar un gran desequilibrio ecológico en las zonas donde está presente, debido a su altísima tasa de reproducción, provocando una reducción del fitoplancton y, por tanto, de la pesca, a la vez que contribuye al deterioro de la calidad del agua. Los daños de este molusco también son muy importantes, con las correspondientes pérdidas económicas, en todas la infraestructuras que el mejillón cebra encuentra a su paso (canales de riego, desagües, conducciones hidroeléctricas, azudes, acequias, etc. ). El mejillón cebra está presente en el tramo final del río Ebro a partir del embalse de Ribaroja, con una presencia muy importante en este pantano y en el de Flix, así como en las zonas lentas del río, aguas abajo de esta última población. El pantano de Mequinenza está, de momento, libre de la presencia de este invasor.

Ante esta situación, el Consorcio para la Protección Integral del Delta del Ebro (CPIDE) junto con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), y con la necesaria colaboración de Endesa, han impulsado un programa de trabajos destinado a controlar y erradicar el mejillón cebra del río Ebro.

Desembalsar Ribaroja

La propuesta de este estudio pretende verificar la posibilidad de erradicar el molusco por desecación y temperaturas, a través de los desembalses parciales del pantano de Ribaroja. Se hará un primer vaciado controlado, de entre 4 y 6 metros, durante toda la primera semana de septiembre. En principio, y dependiendo de las condiciones climáticas y del resultado del primer vaciado parcial, en otoño se haría otro con un descenso de la cota hasta los 12 metros. El resultado de estas pruebas debería avalar el desembalse completo de los pantanos.

En esta investigación intervienen científicos procedentes de diferentes áreas del conocimiento para garantizar que los efectos de estos desembalses sean mediambientalmente asumibles. Así se justifica la presencia de Joan Armengol, del Departamento de Ecología de la Universitat de Barcelona (UB), que se encargará de hacer el estudio limnológico de los pantanos para evaluar los posibles efectos del vaciado; también interviene el equipo del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), comandado por Rafael Cobo, que se ocupa de estudiar la localización y composición de los sedimentos. El doctor Carlos Granado-Lorencio, de la Universidad de Sevilla, tiene por misión hacer el censo de peces de la zona en estudio. El Grup Natura Freixe de Flix se encargará de hacer el muestreo de ejemplares de mejillón cebra en todo el tramo final del río Ebro, desde Mequinenza hasta la desembocadura.

Todas las operaciones de desembalse se harán con el protocolo francés “Livre” y de acuerdo con las buenas prácticas desarrolladas por la Dirección de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en sus últimos desembalses.

Fuente: Tecnología Ambiental (España)
Agosto 7, 2003