|
EE.UU.: surge un "nuevo" consumidor, que
sólo compra productos sanos y ecológicos
Lo llaman Lohas, acrónimo que significa
estilo de vida sano y tolerable. En los EE.UU., los alimentos
orgánicos, los electrodomésticos de bajo consumo, el yoga
y el ecoturismo mueven US$ 230 mil millones por año.
Existe una definición que contiene a los consumidores preocupados
por el medio ambiente, que pretenden que la fabricación de los productos
que compran no ocasione daños al sistema ecológico ni abuse
del trabajo infantil ni la mano de obra barata. En los Estados Unidos,
donde este perfil crece y crece si parar, se los llama Lohas,
acrónimo que, en inglés, significa estilo de vida sano
y tolerable. La apalabra fue acuñada hace algunos años
por un grupo de expertos en marketing que intentaba definir lo que parecía
ser una creciente oportunidad de venta para los productos y los servicios
ecológicos que naturalmente seducen a estos consumidores.
Tal vez sea el mercado más grande que se haya visto hasta ahora,
ya que abarca desde los alimentos orgánicos, los electrodomésticos
de bajo consumo y los paneles solares hasta la medicina alternativa, el
yoga y el ecoturismo. En conjunto, en 2.000, en los EE.UU., estos productos
representaron un mercado de 230.000 millones de dólares, cifra que
se mantiene estable. El Natural Marketing Institute, una firma de investigación
de Pasadena, EE.UU., calculó que una tercera parte de la población
(68 millones de norteamericanos), son consumidores Lohas; es
decir, que a la hora de comprar, tienen en cuenta al medio ambiente.
El 90 por ciento de los consumidores Lohas prefiere comprarle a las empresas
que comparten sus valores y muchos de ellos parecen estar dispuestos, incluso,
a pagar un poco más a cambio de productos y servicios sustentables.
Por supuesto, existen los observadores para los que no existe ningún
mercado Lohas. Se viene hablando de este nuevo fenómeno desde
hace 15 años y todavía estamos esperando la ola de cambios
que haga del mundo un lugar mejor. Pero lo único que cambió
es que tenemos un acrónimo, dijo Joel Makower, del sitio www.greenbiz.com,
que registra la relación entre los negocios y el medio ambiente.
En realidad, hay una brecha entre lo que los consumidores dicen que compran
y lo que confirman las planillas de ventas. Por ejemplo, en un estudio
del Natural Marketing Institute el 40 por ciento de los norteamericanos
encuestados dijo haber comprado bebidas y alimentos orgánicos, cuando
sólo el 2 por ciento de los 600 mil millones de dólares que
se gastan en alimentos y bebidas en los EE.UU. proviene de ese segmento.
Ceben Frec, del instituto, atribuye la brecha a que, si bien los consumidores
basan algunas decisiones en los valores, la conveniencia y el precio también
tercian, y mucho.
De todas maneras, no hay dudas de que algunos segmentos de Lohas están
en expansión. En 2.002, en los EE.UU., las ventas de productos naturales
representaron 36 mil millones de dólares, más del doble de
los 14.800 millones que sumaron en 1998. Paúl Ray, de la encuestadora
American Lives, dice que existe una subcultura emergente conformada por
unas 50 millones de personas, a la que llama creativos culturales, que
son conscientes de las cuestiones sociales, están dispuestas a mejorar
sus comunidades y a traducir sus valores en acción. Estas personas
tienden a superponerse, claro, con los consumidores Lohas.
En junio se llevó a cabo en Colorado, EE.UU., la Conferencia de
Tendencias del Mercado Lohas, a la que asistieron 450 personas. Si bien
la mayoría de las empresas representadas eran pequeñas o
estaban claramente identificadas con el estilo de vida sano, también
había grandes corporaciones ajenas al nuevo mercado. Sheri Shapiro,
subgerente de marketing del vehículo Escape, que fabrica
Ford, viajó a Colorado para aprender algo sobre el consumidor Lohas.
Razones no le faltaron: mientras investigaba clientes potenciales para
una versión híbrida de la camioneta, todo el tiempo surgía
el término Lohas.
No sabíamos realmente qué era, así que cuando
oí hablar de la conferencia, decidí asistir. Los valores
y las actitudes de los consumidores Lohas coincidían con nuestra
propia investigación, explicó Shapiro. Las grandes
corporaciones que empiezan a introducir productos amigos del medio
ambiente o que adquieren marcas orgánicas para complementar
sus líneas masivas suelen incursionar en un terreno que no les resulta
familiar. Las compañías se dan cuenta de que están
ante un consumidor diferente y que las estrategias de venta convencionales
no dan resultado. Están tratando de entender a este nuevo tipo de
consumidor, dijo Ray.
Por Amy Cortese de The New York Times - Traducción de Claudia
Martínez
Fuente: Clarín (Argentina)
Agosto 19, 2003
|