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"Primero", explicó, "alguna autoridad científica
del País exportador, en este caso las Islas Solomon, tuvo que garantizar,
a través de un estudio, que la captura de estas especies no afectaría
a las poblaciones silvestres.
"Otro de los requisitos que se tuvo que cumplir es que no se violara
ninguna legislación nacional. La compañía exportadora
debió solicitar un permiso de comercio y de exportación a
la autoridad de la provincia, en este caso la de Guadalcanal. Pero tenemos
el documento de parte del ministro de esta provincia que afirma que nunca
extendió el permiso". aseguró.
Según Cantú, desde marzo pasado el ministro de Medio Ambiente
de las Islas Solomon, Mouses Viliki, emitió un oficio al Gobierno
de su país en el cual externó su preocupación por
la continua captura de delfines en la isla y donde pedía que cesaran
estas acciones.
Las autoridades mexicanas de medio ambiente se enteraron de que en el
caso de los 28 delfines había problemas acerca de los requisitos,
dijo el de la ONG.
"Inclusive, países como Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda
le solicitaron a México que no extendiera el permiso de importación.
Entonces, México, por medio del Subsecretario de Recursos Naturales,
Raúl Arriaga, debió revocar el permiso; sin embargo, no lo
hizo", sostuvo.
El director de Programas de Defense of Wild Life, quien también
colabora estrechamente con Greenpeace, advirtió que la importación
ilícita de cetáceos no sólo se efectúa con
las Islas Solomon, pues también se traen delfines de manera masiva
de Cuba.
"Existe otro tratado internacional para la región del Caribe,
conocido como el Protocolo Spaw, que México firmó aunque
aún no lo ratifica, en el cual están protegidos todos los
cetáceos y no se permite su comercialización. Por un lado,
México no debería aceptar delfines de Cuba, pues no ha ratificado
el protocolo, y, por el otro, Cuba lo está violando porque sí
lo firmó y lo ratificó", dijo.
Por Grupo Reforma
Fuente: Grupo Reforma (México)
Agosto 4, 2003
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