Carecen urbes de verificación eficiente
Con un parque vehicular creciendo, el sector transporte genera 80 por ciento de las emisiones que dañan la calidad del aire, según especialistas

Distrito Federal - Mientras que con una inversión de 10 millones de pesos, el sistema de verificación vehicular en la ciudad de México ha sido reforzado al ser creado un centro inteligente de control remoto de los verificentros, que recién comenzó a funcionar, en Guadalajara y Monterrey se carece de un esquema similar para medir las emisiones contaminantes del parque automotriz.

"En las siete ciudades del país en donde hay programas de mejoramiento de la calidad del aire se han instrumentado acciones; no obstante, han sido insuficientes y el transporte continúa como el sector que más contamina", anota un reporte de la dirección de Gestión de Calidad del Aire de la Semarnat.

Con un parque vehicular en crecimiento, el sector transporte genera 80 por ciento de las emisiones que deterioran la calidad del aire, según los inventarios de fuentes causantes del fenómeno.

En Guadalajara, el parque en circulación aumentó de 575 mil a un millón 184 mil unidades en los 8 años recientes, en tanto que Monterrey se acerca al millón de automotores y la ciudad de México llega a 3 millones 300 mil, sin considerar en las tres megalópolis la flotilla de paso, la ilegal y las camionetas chocolate.

De acuerdo con las tendencias de venta de autos, en el Valle de México el número de vehículos ascenderá de 3.3 millones en la actualidad a 4.1 millones en el 2006.

Ante la expansión del parque vehicular, que no necesariamente será nuevo y con tecnologías de punta de reducción de emisiones, como el sistema de diagnóstico a bordo, los científicos Mario y Luisa Molina plantean en el libro "Air Quality in the México Megacity: An Integrated Assessment " que la verificación vehicular es uno de los instrumentos más importantes para contener las emisiones.

"Instrumentar un programa de verificación vehicular como en la ciudad de México lleva años de maduración y requiere decisiones que en ocasiones algunos gobiernos locales evitan, por ejemplo, si el sistema debe ser concesionado o estatal, si se crean varios verificentros o pocos, si se genera una política de vigilancia.

"Además que obligar a los automovilistas a mantener bien afinado el motor de sus vehículos resulta poco popular", comentó Adrián Fernández, director de Investigación en Contaminación Urbana del Instituto Nacional de Ecología.

En Guadalajara opera el programa de Afinación Controlada, por el cual cada año el vehículo debe ser afinado en alguno de los 857 talleres autorizados, en donde a cambio del servicio se les coloca una calcomanía en el parabrisas, cuya ausencia no implica, como en la ciudad de México, el encierro en un corralón.

La multa por no portar el holograma equivale a 3 días de salario mínimo y sólo en caso de reincidencia, eventualmente la unidad puede ser sacada de circulación, una política que no se aplica.

En Monterrey, un equipo móvil con sensor remoto detecta a vehículos con emisiones ostensibles, las cuales puede fotografiar para generar un reporte, pero sólo funciona (aunque en realidad no se aplica) si el automovilista es detectado por tercera ocasión.

En la Ciudad de México, el programa tiene muchas variantes. Los autos modelo 1991 y anteriores sólo pueden aspirar a la Calcomanía Dos, que en caso de declararse contingencia atmosférica les obliga a someterse al Hoy No Circula un día adicional además del que regularmente no debe salir a la calle.

Los modelos 1992 a 1998 sólo pueden conseguir el engomado Uno, que le obliga a acatar el Hoy No Circula un día de la semana. Los 1998 a 2002 pueden acceder al holograma Cero que les permite circular todos los días de la semana.

Los 2003 son los únicos cuya tecnología reciente es incentivada con la posibilidad de circular todos los días, además de que durante dos años no deberán acudir al verificentro, en vez de hacerlo cada seis meses, como el resto de los automovilistas.

A pesar de las diversidad de esquemas de control, que van desde el uso de papelería y engomados de alta seguridad hasta el empleo de cámaras de video para supervisión de un grupo de vigilantes, los actos de corrupción son frecuentes y en febrero pasado 19 de los 79 verificentros (además de 80 en funcionamiento en los municipios conurbados del estado de México) fueron suspendidos por irregularidades.

Con el fin de limitar la discrecionalidad de los operadores, la Comisión Ambiental Metropolitana invirtió 10 millones de pesos para instalar un sistema digital por el cual sólo obtendrán el engomado los vehículos que reciban el visto bueno del programa de cómputo operado desde un centro de control, que efectuará una auditoría en tiempo real para constatar la autenticidad de la prueba de emisiones.

Por Iván Sosa

Fuente: Grupo Reforma (México)
Agosto 25, 2003