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El Cambio climático se acelera
Greenpeace ha podido constatar las alteraciones en el clima en el río
Elbe a su paso por la localidad alemana de Dresden. Esta ciudad sufrió
durante el verano de 2002 uno de los episodios más duros de inundaciones
de su historia superando los 9 metros de crecida del río. Hoy, un
año más tarde, el cauce de este mismo río apenas supera
el medio metro.
Estos episodios de fenómenos meteorológicos extremos con
una mayor frecuencia e intensidad son síntomas evidentes de alteraciones
en el clima.
La ola de calor extrema que está afectando al hemisferio norte
es un claro indicativo del aceleramiento del cambio climático. Las
altas temperaturas registradas no tienen precedentes y los expertos preveían
que ocurriesen dentro de 20 ó 30 años.
Las altas temperaturas y la sequía que sufre Europa están
ocasionando graves impactos como la muerte de 15 personas y 1 millón
de pollos, lo que ha supuesto en España el aumento en un 15% del
precio de este producto alimenticio. Por otro lado, Francia está
sufriendo una grave sequía que afectará a la producción
de cereales, Portugal se ha declarado en estado de emergencia con 15 de
sus 18 regiones afectadas por incendios y en Italia se estiman unas pérdidas
en las cosechas de 5.000 millones de euros. Son impactos que se repiten
por toda casi una treintena de países: Alemania, Suecia, Serbia,
Rusia, Noruega..
El aumento de temperaturas es cada vez más evidente: 9 de los
10 años más calientes desde 1860 se han sufrido desde 1990,
siendo el pasado año el segundo más caluroso sólo
superado por 1998. De hecho, los expertos en clima previeron a finales
de 2002 que 2003 sería el año más caliente. Según
estos, es clara la incidencia de la actividad humana sobre el clima mediante
la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera,
principalmente CO2, por el uso de combustibles fósiles como el petróleo,
gas y carbón.
Sin embargo, es realmente preocupante la desidia por parte de los políticos
para implantar políticas energéticas que nos permitan sustituir
estos combustibles por medidas de ahorro, eficiencia y por fuentes de energía
renovable. Las emisiones de gases contaminantes, sobre todo de dióxido
de carbono, aumentarán en los países industrializados en
un 17% en los próximos 10 años a pesar de los compromisos
para reducirlos, según un informe de Naciones Unidas difundido en
Bonn.
Nuestra contribución al problema es alarmante. En España
hemos aumentado en 2002 nuestras emisiones de gases de efecto invernadero
por encima del 38% sobre los niveles de 1990, cuando nuestro compromiso
dentro de Kioto es no superar el 15%. La política energética,
reflejada en la Planificación Energética para el 2002-2011
con un planteamiento de más de 35.000MW en nuevas centrales térmicas
de gas y una de carbón en Almería (Endesa), nos puede llevar
a un aumento de emisiones de más de 130 millones de toneladas de
CO2. La propia Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética para
el 2004-2012 acepta nuestro incumplimiento del Protocolo de Kioto llegando
a un aumento del 58%, 4 veces más del máximo comprometido
en Kioto.
Es imprescindible replantear la política energética y hacerlo
en base a energías renovables, ahorro y eficiencia energética.
No solamente se trata del cumplimiento de un compromiso internacional,
es una cuestión de hacer frente a un grave problema medioambiental
a nivel planetario: el cambio climático....no hay peor ciego que
el que no quiere ver.
Fuente: Noticias Info
Agosto 8, 2003
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