Río Negro trabaja en una nueva legislación para el ordenamiento territorial de la costa

La bióloga del CODEMA, Cecilia Vinci, confirmó que se está trabajando en una Ley de Ordenamiento Territorial de la Costa de Río Negro, superadora de la actualmente vigente Ley de Costas Nro. 2951/95, “en donde se prevean dónde se puede hacer un uso realmente intensivo de la costa, dónde no se debería hacer, cómo hacerlo en dónde se puede hacer, y todas las cosas que se hagan tratar de hacerlas por consenso, esto es con acuerdo de todos los intervinientes”. Este trabajo se está realizando en forma conjunta entre la Legislatura provincial y el CODEMA, y en realidad Vinci adelantó a la agencia APP que hay que definirse en estos ámbitos si se va a superar la actual Ley de Costas con una o dos leyes, ya que actualmente se trabaja en el ámbito nacional una Ley de Presupuestos Mínimos que podría ser la base de la nueva legislación sobre esta temática, y en función de este marco definir una segunda ley específica de ordenamiento de la costa rionegrina. Vinci alertó además que hay que ser muy cuidadosos con las obras de infraestructura sobre la costa, ya que “si se sacan las dunas y se alisa el terreno” se aceleran procesos como el derrumbe de los acantilados y retroceso costero.

Hay que recordar que días atrás el vicegobernador Mario De Rege señaló a la agencia APP sobre esta temática que “hay que sacar esta Ley de Ordenamiento Territorial y que se aplique, que no quede en alguna biblioteca”, subrayando que su aspiración es que “uno recorra lugares como Bahía Creek, Pozo Salado y otros sobre el denominado Camino de la Costa y nos estemos desarrollando en forma ordenada”.

Cecilia Vinci informó que “hace ya unos cuantos años la provincia ha encarado este tema; de hecho existe hoy una Ley de Costas que se hizo años y ya es momento de actualizarla”, subrayando que esa legislación vigente “es insuficiente, tiene cosas muy buenas, fue bien pensada en su momento, pero hoy las cosas han cambiado, hay experiencias en el mundo con nuevos métodos de cómo hacer este control, hay mucho más conocimiento de nuestra zona costera y de hecho se abordó todo un relevamiento durante varios años de todos los trabajos que hay”.

Indicó que “ahora lo que se está buscando es trasladar todos esos conocimientos a una forma de ordenamiento en donde se prevean dónde se puede hacer un uso realmente intensivo de la costa, dónde no se debería hacer, cómo hacerlo en dónde se puede hacer, y todas las cosas que se hagan tratar de hacerlas por consenso, esto es con acuerdo de todos los intervinientes”.

Explicó que “en la costa nuestra hay distintas jurisdicciones y distintas formas de dominio de la tierra, por eso todo eso no es fácil coordinarlo. Hay tres municipios con los cuales hay que llegar a un consenso, todavía hoy hay jurisdicción provincial porque nos e ha terminado con la definición de los ejidos colindantes”.

Dijo en este marco que “hay normas ambientales de base, que deberían ser de aplicación aún en los lugares de jurisdicción municipal, y hay algunas cosas que todavía son de jurisdicción e intervención nacional, como algunas zonas marítimas y de puertos donde trabaja la Prefectura Naval”.

Adelantó que “está la idea de trabajar en un sentido de armar algún tipo de comité o comisión costera, que sea el ámbito donde logren los acuerdos y se de el marco para hacer este ordenamiento territorial”.

Informó Vinci además a la agencia APP que “ahora se está completando todo el relevamiento de la parte jurídica y se está avanzando en algunos acuerdos y logrando apoyos en el marco de un programa que hay de Manejo Integral de la Zona Costera con la Fundación Patagonia Natural, con todas las jurisdicciones de la región, y en nuestro caso la intervención del CODEMA y la Legislatura con el vicegobernador Mario De Rege, quien está impulsando fuertemente este tema”.

Agregó que “a nivel nacional se está trabajando también en una Ley de Presupuestos Mínimos con la Secretaría de Ambiente de la Nación, por lo que estimamos que en poco tiempo podamos tener avances para ir aplicando alguna de estas cosas, aunque el ordenamiento no esté terminado”.

Al consultársele sobre el impacto que tiene sobre la costa algunas obras de infraestructura, como el caso del denominado Camino de la Costa y el eventual asfalto de esta vía de comunicación, explicó que “en general la costa patagónica se caracteriza por tener acantilados que son muy friables, esto es, de materiales muy finos y se desmoronan con mucha facilidad, y en retroceso, que ya de por sí la costa está retrocediendo por el avance del mar, en una forma gradual. Aunque la costa patagónica está ascendiendo en este momento y hay una cierta compensación con el retroceso, el proceso aparentemente podría acelerarse por el cambio climático en el mundo. Donde se hacen construcciones, se sacan las dunas, se alisa el terreno cerca de la costa, se facilita esos cambios negativos, porque la duna está haciendo de filtro y desacelerando la velocidad del agua”.

Enfatizó que “si nosotros vamos por todos esos lugares donde hemos sacado las dunas, lo que vamos a ver es que hay grandes canales por donde va saliendo el agua, entonces el desmoronamiento del acantilado más que ser por el golpe del mar, de la ola, es facilitado por el drenaje. En nuestra zona además, como es un clima desértico o semidesértico, las lluvias no son frecuentes, pero cuando llueve, llueve mucho y de golpe, entonces erosiona con mucha facilidad los suelos. Si además sacamos la vegetación y la arena estamos facilitando que se acelere un proceso que era natural. Por eso hay que evaluar muy bien dónde hacemos cada obra”.

Fuente: Agencia APP
Abril 27, 2007