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El Gobierno español financia la polémica
celulosa de ENCE en Uruguay
Ante el escandaloso préstamo del Instituto de Crédito Oficial
(ICO), con un importe de 350 millones de dólares, para el proyecto
de ENCE de construcción de una gran planta de celulosa en Uruguay
con graves impactos sociales, ambientales y económicos, y ante
la posibilidad de que el gobierno español, mediante la Compañía
Española de Seguros de Crédito a la Exportación
(CESCE), reasegure esta operación utilizando fondos públicos,
la sociedad civil se moviliza en el Estado español y a nivel internacional.
Así ya se han recogido más de 70 adhesiones a la carta
enviada por la campaña ¿Quién debe a quién?,
Ecologistas en Acción y el Observatorio de la Deuda en la Globalización
(ODG) a CESCE, ICO y el Gobierno contra la financiación pública
del proyecto de ENCE. Esta carta es sólo un paso más en
la presión continuada contra este proyecto.
CESCE decidirá su participación financiera en el proyecto
el próximo martes 18 de abril.
En el marco del conflictivo proyecto de establecimiento de una planta
de celulosa en M’Bopicuá (Uruguay), los Ministerios de Industria,
Turismo y Comercio así como de Economía y Hacienda e instituciones
de titularidad pública como ICO y CESCE, están considerando
un importante apoyo financiero a la Empresa Nacional de Celulosas Española
(ENCE). El proyecto “Celulosas de M’Bopicuá” generará impactos
ambientales, sociales y económicos altamente negativos (véase
documentación adjunta) violando así el Pacto Internacional
de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Según un informe interno de CESCE, el ICO ha solicitado una cobertura
para el préstamo otorgado a la filial de ENCE en Uruguay, Celulosas
de M’Bopicua, por un importe de hasta 350 millones de dólares
(casi 300 millones de euros) más los intereses (7%), para cubrir
los riesgos de “Guerra y situaciones asimiladas” así como
de “Expropiación y limitaciones a los derechos del asegurado”.
Dicho informe, elaborado para la reunión de los consejeros delegados
de CESCE del próximo 18 de abril -en la que se tomará la
decisión sobre la solicitud de ICO-, revela que CESCE considera “conveniente
posponer cualquier decisión en relación a la cobertura” dejando
en manos del gobierno español la decisión final sobre la
operación. Parece ser que el proyecto de ENCE es tan engorroso
que CESCE no quiere arriesgarse, llegando a señalar que “los
conflictos acaecidos hasta la fecha han sido ampliamente publicitados
en la prensa internacional, por lo que parece probable que si CESCE decide
finalmente apoyar el presente proyecto continúe siendo objetivo
de críticas por parte de diferentes organismos, gubernamentales
o no gubernamentales, máxime en la medida en que dicho apoyo se
otorga por cuenta del Estado”.
Resulta inadmisible que el Gobierno español decida asegurar el
préstamo de ICO a través de un seguro de CESCE, cubriendo
así las posibles pérdidas económicas que una eventual
paralización de la construcción de la planta provocada
por las importantes movilizaciones en Uruguay y Argentina en contra del
proyecto, acarrearían a ENCE e ICO. Exigimos por lo tanto la cancelación
inmediata del préstamo otorgado por el ICO y la constitución
de una comisión parlamentaria que investigue las circunstancias
del otorgamiento así como la toma de decisión de la financiación
a través de CESCE.
Advertimos al gobierno español que su apoyo a la operación
de ENCE tendrá graves repercusiones y le hacemos responsable de
las consecuencias ambientales, sociales y económicas que este
proyecto puede causar. Además queremos señalar que CESCE
actúa en un marco de ilegalidad por la falta de transparencia
que envuelve todas sus operaciones, incumpliendo la Directiva Europea
sobre el acceso público a la información ambiental (2003/4/CE).
El caso ENCE pone una vez más en evidencia la falta de transparencia
de CESCE. Tan sólo gracias a filtraciones de información
la sociedad civil ha podido saber del uso irresponsable de fondos públicos
para operaciones comerciales privadas como la de ENCE.
Es importante subrayar que este caso evidencia una vez más, en
el marco de las actuales negociaciones parlamentarias sobre la Ley Reguladora
del Tratamiento de la Deuda Externa, la profunda necesidad de redefinir
los mecanismos de apoyo a la inversión española como CESCE
o los créditos FAD, que no llevan sino a una continua generación
de deuda externa, sin estudios previos ni control parlamentario de los
impactos socio-económicos y ambientales. Tanto ICO como CESCE
requieren de una revisión completa del proceso de evaluación
de los proyectos con un potencial impacto ambiental y social negativo.
La falta total de sostenibilidad del proyecto ha tenido por respuesta
una importante oposición local, tal como lo demuestran las masivas
manifestaciones de ciudadanos argentinos y uruguayos. En el marco de
estas manifestaciones el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA,
40.000 miembros en Argentina), ha dirigido a CESCE, a miembros del Ministerio
de Economía e Industria y al Presidente de Gobierno José Luis
R. Zapatero, una carta en la cual se explicitan los negativos impactos
de dicha inversión y se solicita explícitamente que CESCE
no apoye el financiamiento de la planta. Por otra parte, recordemos que
la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Grupo del Banco
Mundial contempla también la co-financiación del proyecto.
Cabe señalar al respecto que la Oficina del Ombudsman y Asesor
en Materia de Observancia (CAO), encargada de revisar el cumplimiento
de la política social y del medio ambiente en los proyectos financiados
por la CFI, ha anunciado deficiencias en la Evaluación de Impacto
Ambiental del proyecto, y ha recomendado la revisión de esta última.
El caso ha sido asimismo denunciado ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos. Es la primera vez que un proyecto financiado por
el Banco Mundial e implicado en un caso de violación de los derechos
humanos es llevado ante un Tribunal Internacional.
Por todo ello, más de 70 organizaciones y personas del Estado
español y a nivel internacional hemos hecho llegar a los responsables
de las instituciones susceptibles de financiar o asegurar con dinero
público la inversión de ENCE en Uruguay, una petición
de denegar cualquier apoyo público desde el estado español.
La carta ha sido enviada el lunes 10 de abril a Aurelio Martínez
Estévez, Presidente del ICO, Joan Badosa, Presidente de CESCE,
David Vegara, Secretario de Estado de Economía (Ministerio de
Economía y Hacienda), y Pedro Mejía, Secretario de Estado
de Turismo y Comercio (Ministerio de Industria, Turismo y Comercio).
Entre las entidades firmantes de la carta, se encuentra por ejemplo el
Comité de Empresa de CESCE, que se une así a la oposición
que han mostrado ONGs de desarrollo, organizaciones ecologistas, grupos
de solidaridad, académicos, etc. A nivel internacional destacamos
las adhesiones, entre muchas otras, de la Red Internacional “Alianza
de Pueblos del Sur Acreedores de Deuda Ecológica”, Enviromental
Defense (Estados Unidos), Asia Pacific Movement for Debt and Development
(India), REDES-Amigos de la Tierra (Uruguay) y el mismo CEDHA (Argentina).
Fuente: Ecologistas en Acción (España)
Abril 12, 2006
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