El mundo recuerda la catástrofe nuclear de Chernobil 20 años después
Ucrania pide ayuda a la comunidad internacional para afrontar las consecuencias de la tragedia

Tal día como hoy del año 1986, dos explosiones en el reactor número cuatro de la central nuclear de Chernobil (Ucrania), a unos 100 kilómetros de Kiev, esparcieron hasta 200 toneladas de material radiactivo. Millones de personas en lo que hoy es Ucrania, Bielorrusia y Rusia resultaron contaminadas. Veinte años después de la mayor catástrofe nuclear de la historia, el mundo recuerda a los entre 30.000 y 300.000 muertos de Chernobil.

"La conmoción de Chernobil (...) conservará todavía mucho tiempo su importancia planetaria en su calidad de desafío lanzado al mundo entero", declaró ayer el presidente ucraniano Viktor Yushenko durante la apertura en Kiev de una conferencia internacional sobre esta catástrofe.

Para afrontar las consecuencias de la tragedia, el jefe de Estado ucraniano pidió ayuda financiera a los países ricos. "Es evidente que los recursos necesarios para superar las consecuencias de la catástrofe (...) rebasan de lejos las posibilidades económicas (...) de un solo país y sin duda se necesitan esfuerzos conjuntos de la comunidad internacional", estimó. Según Yushenko, las secuelas de Chernobil ya han costado 15.000 millones de dólares a las arcas del Estado.

Peligro inminente

Dos décadas después, el balance sigue siendo objeto de polémica. Según los ucranianos, la tragedia afectó a cinco millones de personas. Naciones Unidas, en un informe de septiembre de 2005, hablaba de 4.000 personas muertas o que morirán de cáncer en Ucrania, Bielorrusia y Rusia.

La organización ecologista Greenpeace, por su parte, calcula 93.000 muertos potenciales de cáncer, mientras que un estudio científico británico divulgado en abril estima entre 30.000 y 60.000 las víctimas mortales. Hoy en día el ataúd en el que reposan los restos del cuarto reactor tiene fisuras y amenaza con derrumbarse.

Cooperación internacional

La comunidad internacional recaudó 720 millones de euros para revestirlo de acero. Las autoridades ucranianas prevén que las obras comiencen en el tercer trimestre del año y finalicen en torno a 2010.

"Los riesgos de seguridad asociados a actividades nucleares y radiológicas se extienden más allá de las fronteras nacionales", afirma el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica

El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Mohamed El Baradei, ha recalcado que una "cooperación internacional eficaz" es vital para evitar futuros accidentes nucleares.

El Baradei, en una nota emitida en Viena, menciona a "los cientos de miles de personas que fueron los más afectados por el accidente". Ese recuerdo se centra especialmente en "los trabajadores de emergencia que murieron, los millares de niños que contrajeron cáncer de tiroides, y los millares de personas que podrían morir eventualmente por otros cánceres causados por la liberación de la radiación".

Para evitar que algo parecido vuelva a suceder asegura que "la construcción de un régimen global fuerte y eficaz de seguridad nuclear es un objetivo central" del trabajo del OIEA, lo que requiere una "cooperación internacional eficaz".

El ganador del premio Nobel de la Paz en 2005 explica que los efectos de la radiación no conocen fronteras, por lo que es preciso que las políticas de seguridad nuclear tampoco las tengan.

"Nunca debemos olvidarnos de las lecciones que aprendimos con respecto a la seguridad nuclear y a la cooperación internacional", por lo que "al recordar el accidente de Chernóbil, debemos renovar nuestra determinación para asegurarnos de que una tragedia semejante no suceda otra vez", afirma el máximo responsable del OIEA.

"Las explosiones que destruyeron el núcleo del reactor de la unidad 4, y liberaron su contenido en una nube de radionucleidos, hicieron ver de forma dolorosa que los riesgos de seguridad asociados a actividades nucleares y radiológicas se extienden más allá de las fronteras nacionales", afirma El Baradei.



Fuente: Consumer.es
Abril 26, 2006