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Oceana y Obra Social CAJA MADRID
presentan conclusiones y propuestas para reducir las capturas accidentales
de especies marinas del mediterráneo
Los trabajos se han centrado en las capturas accidentales en
palangres españoles ya que se considera la flota con mayor índice,
alcanzando en algunas ocasiones la cifra de 35.000 tortugas al año.
En el acto se ha hecho público el informe científico y
un interactivo para niños que muestra la problémática
de estos reptiles marinos.
Esta mañana, Valencia ha sido el escenario en el que la organización
de conservación marina internacional Oceana y Obra Social Caja
Madrid, han presentado los resultados de un trabajo de colaboración
desarrollado para analizar la problemática que sufren miles de
tortugas marinas en el mar Mediterráneo.
Bajo el título “Las tortugas marinas en el Mediterráneo.
Amenazas y soluciones para la supervivencia”, se ha dado a conocer
el informe científico que recoge unas primeras conclusiones sobre
cómo reducir las capturas de ejemplares juveniles de la especie
objetivo, así como las capturas accidentales de otras especies,
con especial atención en las tortugas marinas.
También, fruto de esta colaboración, se ha desarrollado
material divulgativo en forma de un cd interactivo destinado a niños. “Carlotta
y el mar de los cinco mil anzuelos”, es una viaje de una tortuga
boba (Caretta caretta) que muestra la migración de esta especie,
sus aventuras y los problemas que tiene en el Mediterraneo al encontrarse
con la flota palangrera.
En el acto, han estado presentes Carlos Martínez, Director Gerente
de Obra Social Caja Madrid quien ha resaltado la importancia de apoyar
proyectos ambientales y sociales; Xavier Pastor Director de Oceana para
Europa, explicando el desarrollo de los trabajos, y Julio Más,
Director del Centro Oceanográfico de Murcia.
Para poder evaluar el alcance del impacto de la flota palangrera y buscar
soluciones para reducir la mortalidad de las tortugas marinas, Oceana
gracias a la financiación de Obra Social Caja Madrid, ha embarcado
observadores a bordo de pesqueros que se dedican a la captura de pez
espada (Xiphias gladius) por medio del palangre de superficie en el Mediterráneo.
Además, ha muestreado la zona donde se produce la mayor concentración
de tortugas marinas en este mar y ha realizado una recopilación
bibliográfica de los estudios científicos que pueden ser
relevantes para el objetivo de este trabajo.
Esta combinación de medios aporta una primera y preliminar aproximación
para proponer medidas técnicas y legislativas que eviten la captura
de tortugas marinas y otras especies
como pastinacas, peces luna, tiburones o cetáceos.
Oceana ha participado en algunos de los embarques que forman parte de
un trabajo más amplio dirigido por el Instituto Español
de Oceanografía. La presencia aleatoria de los observadores de
Oceana dentro de este proyecto científico de mayor envergadura,
tiene el valor de evaluar si una presencia ocasional como ésta
puede encontrar tendencias en las pautas de captura y cuál es
su grado de representatividad. De esta manera se tendrá la posibilidad
de comprobar si la pesquería tiene grandes variaciones estacionales
o si por el contrario, se muestra uniforme.
En los palangres muestreados por Oceana, el 54% de las capturas correspondía
a la especie objetivo (pez espada); mientras que el 46% restante eran
capturas accidentales.
Para poder tener datos que permitan sacar conclusiones sobre la idoneidad
de realizar cambios en el aparejo, se han analizado los siguientes parámetros:
Tamaño y forma de los anzuelos, temperatura del agua, tipo de
cebo, profundidades de calado, y zonas y épocas de pesca.
Las primeras conclusiones y propuestas de este informe para optimizar
esta pesquería y evitar la captura de juveniles así como
de especies accesorias son:
Calar los anzuelos a mayor profundidad: Las tortugas prefieren aguas
poco profundas donde tienen más luz, mientras que a profundidades
mayores se encuentran peces espada adultos por lo que se evitarían
las capturas de juveniles, ya que el 50% de las capturas de pez espada
en el Meditrerráneo son de talla inferior a la permitida (25 Kg
de peso ó 125 cm de longitud).
Establecer zonas y épocas de veda en los momentos de mayor concentración
y actividad de las tortugas marinas teniendo como factor importante la
temperatura del agua. A mayor temperatura, estos animales tienen más
actividad e ingesta, lo que coincide con los meses de verano cuando hay
mayor esfuerzo pesquero.
Utilización de anzuelos circulares: En la mayoria de estudios
realizados, el uso de estos anzuelos ha reducido el índice de
capturas o de mortalidad de las tortugas marinas, ya que no suelen ser
tragados tan profundamente como los anzuelos rectos, lo que facilita
la extracción y reduce la severidad de los daños.
Selección de cebo menos atractivo para las tortugas: Los datos
preliminares parecen indicar que el uso de estornino como cebo podría
reducir las capturas de tortugas (que prefieren la pota) sin afectar
a las de pez espada.
“Estos resultados son un avance de los cambios en el arte que
se podrían implantar para llevar a cabo una buena gestión
de esta pesquería. Por ello, consideramos necesario profundizar
en estudios que continuen evaluando el éxito de las modificaciones
en el aparejo para la reducción de capturas accidentales y juveniles
de la especie objetivo”, afirma el oceanógrafo Xavier Pastor,
Director de Oceana para Europa.
“No hay que olvidar que para tortugas, tiburones, rayas, pastinacas…,
tanto el Gobierno español, como la Unión Europa, se han
comprometido a desarrollar planes de gestión que eviten su sobreexplotación
y aseguren la conservación de las especies amenazadas”,
añade Pastor.
Fuente: Oceana
Abril 26, 2006
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