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Las Diez Peores Empresas de 2005 en Estados Unidos
"Estas corporaciones se sintieron libres para
saltarse la legislación,
especular, contaminar y maltratar a sus trabajadores sin restricciones".
BP, Dhelpi, DuPont, ExxonMobile, Ford, Halliburton, KPMG, Roche, Suez
y W.R Grace son las Diez Peores Empresas de 2005 en Estados Unidos,
según el último 'Multinational Monitor' (The 10 Worst
Corporations of 2005). Los 'méritos' de estas diez compañías
se encuentran detallados en la web 'www.multinationalmonitor.org',
donde éstas aparecen por orden alfabético.
Según
los autores de este monitor, los editores Russell Mokhiber y Robert
Weissman, que lo elaboraron entre los meses de noviembre y diciembre
del pasado año, "en 2005 no hubo elecciones en Estados
Unidos de las que preocuparse, ni posibilidad de influir en el poder
político a través del poder corporativo", por lo
que este fue "un buen año para las malas empresas",
apuntan. "Hubo escándalos empresariales, 'crímenes
corporativos' y malas prácticas en abundancia, pero éstos
no ocuparon los grandes titulares, como ocurrió anteriormente
con los casos de Enron y de WorldCom", aseguran.
"Estas corporaciones
se sintieron libres para saltarse la legislación, especular,
contaminar y maltratar a sus trabajadores sin restricciones",
añaden. "Las grandes empresas nunca renunciarán
a su poder, a no ser que sean obligadas por los ciudadanos", afirman,
pero "¿por dónde empezar?".RANKING DE IRRESPONSABILIDAD
En el caso de BP, los autores del 'Multinational Monitor' recuerdan
que en marzo de 2005, 15 trabajadores murieron calcinados y más
de 170 resultaron heridos tras la explosión de una refinería
propiedad de la petrolera inglesa en Texas City. Era el tercer accidente
mortal de las instalaciones de BP en esta zona en los últimos
cuatro años. En todo el país, las instalaciones de BP
han sufrido más de 3.565 accidentes desde 1990, ocupando el
primer puesto en la nación, según un informe del 2004
del Texas Public Interest Research Group. Por su parte, de Delphin
recuerdan que el pasado mes de octubre, el presidente del Consejo de
Administración, Steve Miller, llevó a la empresa a la
quiebra, con el propósito expreso de "destruir el contrato
colectivo suscrito entre los trabajadores de la automoción sindicados
de Estados Unidos y la industria del automóvil".
Así,
propuso recortar "drásticamente" los salarios de los
trabajadores, bajándolos de 27 dólares la hora a sólo
10. Además, y "en un ataque de sorprendente arrogancia",
Miller propuso simultáneamente enormes bonificaciones para los
ejecutivos de la empresa. En el caso de DuPont, el Monitor recuerda
que "las sustancias químicas letales de sus revestimientos
químicos perfluorados y las fuentes afines están ahora
en la sangre del 95 por ciento de los habitantes de Estados Unidos".
DuPont ha declarado que "no sabe cómo llegaron hasta ahí los
productos químicos", pero Glenn Evers, uno de los máximos
expertos técnicos de la empresa, afirmó que DuPont "ocultó durante
décadas que estaba contaminando la sangre de los consumidores
con un producto químico hiperpersistente asociado a los revestimientos
resistentes a la grasa que se usaban en los paquetes de comida".
De ExxonMobil, el ránking recuerda que la compañía "sigue
negando la existencia del cambio climático", pese a pertenecer
a un sector, como es el de las petroleras que tiene "bastante
responsabilidad en este fenómeno". La compañía
insiste en que "las pruebas científicas siguen sin ser
concluyentes en este sentido". "Mientras el planeta se calienta,
ExxonMobil obtiene beneficios récord: más de 36.000 millones
de dólares en 2005, el máximo obtenido por una sola empresa
en un año", apuntan. En la misma línea de irresponsabilidad
ambiental, la lista de las Diez Peores Empresas en EEUU incluye a Ford.
Su fábrica en Mahwah (Nueva Jersey "vertió millones
de litros de sedimentos de pintura, suficientes para llenar dos de
los tres túneles del Túnel Lincoln, en una zona que ahora
es residencial", según reveló una serie de artículos
publicados en el periódico 'Bergen Record'.
Las pruebas encargadas
por este diario hallaron plomo, arsénico y xilenos en los sedimentos;
algunos a niveles cien veces superiores que los que Gobierno considera
seguros. De Halliburton, el 'Multinational Monitor' señala que
la empresa ha conseguido crear un modelo empresarial de contratos "tramposos" con
el Gobierno de Estados Unidos. En febrero de 2005, el Ejército
estadounidense acordó pagar a KBR, subsidiaria de Halliburton,
casi 2.000 millones de dólares por un trabajo "que nadie
puede demostrar que se hiciera jamás". En junio, en una
vista celebrada en el Congreso, Bunnatine H. Greenhouse, entonces máximo
especialista en contrataciones del Cuerpo de Ingenieros del Ejército,
declaró: "los contratos concedidos a la subsidiaria de
Halliburton representan el abuso más descarado e impropio que
he presenciado en toda mi carrera profesional". En el caso de
KPMG, la consultora "reconoció actos delictivos en el mayor
fraude cometido jamás en un refugio fiscal", declaró el
fiscal general Alberto Gonzales en agosto. KPMG logró librarse
sin ninguna declaración de culpabilidad ni salida negociada,
gracias a un acuerdo de "enjuiciamiento aplazado" por el
que la empresa prometió pagar 456 millones de dólares
en multas, restituciones y penalizaciones y "portarse mejor en
el futuro". En el caso de la farmacéutica Roche, fabricante
del antigripal 'Tamiflu', el único fármaco disponible
para las personas expuestas a la gripe aviar, que por ahora no se transmite
entre humanos. Sin embargo, la compañía "en lugar
de autorizar de forma generalizada su producción, ha maniobrado
para conservar todo el control posible sobre el suministro mundial".
La firma, añaden los autores, "gana a cambio millones de
dólares al año, pero deja a la salud pública mundial
en una posición innecesariamente precaria". En la lista
se encuentra también la compañía Suez, destacado
proveedor y beneficiario de la tendencia mundial de la privatización
del agua: la venta de sistemas de agua públicos a entidades
privadas o la entrega del control y la gestión de los sistemas
públicos a las empresas. "El resultado está siendo
un servicio pésimo, la subida de las tarifas y esfuerzos destinados
a beneficiar a las familias acomodadas a expensas de las pobres",
afirman los editores del Monitor. Finalmente, de la empresa minera
W.R. Grace se recuerda que los fiscales federales la acusaron formalmente
en febrero del pasado año de poner en peligro "a sabiendas" a
los residentes de Libby (Montana, y de ocultar información sobre
los efectos en la salud de sus operaciones de extracción de
vermiculita. La vermiculita se empleaba en numerosos productos comerciales
comunes, como el aislamiento, los materiales ignífugos, el rellenado
de mampostería y como aditivo de tierras para jardinería
y fertilizantes. Los yacimientos de vermiculita de Libby estaban contaminados
con un tipo de amianto llamado tremolita.
Las autoridades federales
acusan a Grace de saber con antelación que los residentes caerían
enfermos pero no entregar la información al gobierno, pese a
su obligación legal de hacerlo. Sobre sus autores, Russell Mokhiber
es editor de la publicación 'Corporate Crime Reporter', con
sede en Washington, mientras que Robert Weissman es, junto a Mokhiber,
editor del 'Multinational Monitor'. Ambos son coautores de 'Corporate
Predators: The Hunt for MegaProfits and the Attack on Democracy' Monroe,
Maine, Common Courage Press, 1999. Desde hace unas semanas ya están
abiertas las nominaciones para comenzar a elaborar la lista de las
peores empresas del 2006.
Fuente: Ecoticias - Europa Press
Abril 26, 2006
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