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DECISION DEL CONCEJO DELIBERANTE
Quilmes: declaran la emergencia ambiental en parte de la Ribera
Es por un derrame de un conducto que pertenece a la empresa Repsol-YPF.
El Concejo Deliberante de Quilmes aprobó una ordenanza por
la que declara la "emergencia ambiental" en una zona de la
ribera del Partido, entre la Autopista Buenos Aires—La Plata y
la costa del Río de la Plata. Los problemas ambientales surgieron
por la pérdida de hidrocarburos de un conducto que pertenece a
Repsol-YPF.
El área afectada abarca cuatro manzanas que quedan
sobre la avenida España, cerca de la autopista y hacia el río.
Allí viven
unas 40 familias. El concejal Rubén Vicente (independiente,
cercano al ARI), uno de los impulsores del proyecto, aseguró: "Es
obligación de Repsol-YPF trasladar a las familias hacia lugares
seguros. También deben extraer el combustible y los líquidos
contaminados, remover el suelo y reparar las pérdidas".
Según
el Concejo, las filtración superó los 300
mil litros de hidrocarburos. Además, sostienen que "la
contaminación
se va extendiendo hacia el Río de la Plata y llega a ubicarse
a menos de dos kilómetros del lugar donde se encuentra la
toma de agua de la planta General Belgrano, que abastece de agua
corriente
a más de la mitad de los habitantes del Gran Buenos Aires".
Por eso reclaman que el municipio local denuncie a la empresa ante
la Justicia Federal.
En 1988 se produjo una pérdida originada
por una conexión
clandestina hecha para robar combustibles del conducto que une
Ensenada con el puerto de Dock Sud. Esto provocó que se
contaminara con hidrocarburos la napa freática, el primer
nivel de agua subterránea.
Mientras la napa se mantuvo baja
y no afectó los pozos de abastecimiento
de agua domiciliaria, no hubo problemas. Pero en los últimos
años
subió su nivel en todo el GBA y llegó casi a nivel
de la superficie (ver Riesgos...). Entonces aparecieron las inundaciones
y
los riesgos sanitarios. El concejal Vicente denunció "trastornos
respiratorios, neurológicos, gástricos y dermatológicos
que afectan a más de 40 familias, por convivir con derivados
del petróleo que se encuentran a escasos 50 centímetros
de profundidad".
En Repsol-YPF descartaron que la empresa tenga
la responsabilidad. En un comunicado, la petrolera —que opera
desde 1999— informó que
la presencia de hidrocarburos "correspondería a aquel
acontecimiento de 1988. Un estudio de hermeticidad realizado en
el conducto no detectaron
fisuras. Además, Repsol-YPF monitorea anualmente la integridad
de toda la extensión del ducto. No se registró ninguna
falla, en el conducto no hay pérdidas".
Por otra parte,
en la empresa explicaron que habían iniciado tareas
para limpiar el suelo y el agua subterránea. Pero, dicen,
debieron frenarlas porque algunos vecinos se opusieron a que les
hicieran perforaciones
dentro de sus casas. Ahora están en conversaciones para
retomarlas. Pablo Novillo.
pnovillo@clarin.com
Fuente: Clarín
Septiembre 30, 2004
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