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Aquellas pequeñas cosas...
Los pronósticos más oscuros para la Tierra no giran alrededor
de asteroides en ruta de colisión con la Tierra, del cambio climático
o de gigantes tsunamis: un científico británico advirtió que
los grandes peligros se encuentran escondidos y son los menos estudiados
por la ciencia.
El profesor John Schellnhuber, quien trabaja en el Centro Tyndall de
Investigaciones sobre Cambio Climático, dijo que hay por lo menos
doce pequeños fenómenos naturales que, de recibir presión,
podrían desencadenar grandes cambios.
De sufrir alteraciones, fenómenos como el monzón asiático,
la corriente del Atlántico Norte, o lugares como el desierto del
Sahara, la capa de hielo de la Antártida y la cuenca del río
Amazonas podrían convertirse en verdaderas cajas de Pandora.
"Hasta ahora hemos ignorado la importancia de estos factores. Pero
sobrepasar los umbrales de tolerancia de estas regiones podría
tener consecuencias dramáticas para las formas de vida, incluyendo
la humana", explicó Schellnhuber.
El aleteo de una mariposa...
Uno de los ejemplos explorados por el británico es el viento que
sopla en el sureste del continente asiático, el monzón.
Utilizando herramientas de modelaje, Schellnhuber concluyó que "si
la contaminación del aire y de la tierra cambian, esto alterará la
reflectividad de la tierra".
"Esto podría debilitar o incluso suprimir el monzón,
y de hecho hay evidencias que demuestran que en repetidas ocasiones del
año pasado el monzón ha sido mucho más débil",
explica.
Un cambio en el monzón podría causar inundaciones y afectar
los cultivos de arroz de los que dependen millones de personas.
"Estamos invirtiendo mucho en cosas como mejorar la precisión
de nuestros pronósticos climáticos, cuando en realidad
los elementos vitales del sistema de la Tierra están en los fenómenos
inestables, como el monzón", concluye.
Para el científico, el monitoreo de estos fenómenos climáticos
tendría que ser tan importante como el programa de la NASA para
proteger a la Tierra de los asteroides.
"Si somos capaces de quedarnos mirando el cielo buscando asteroides,
no veo por qué no somos capaces de observar nuestro planeta con
más cuidado".
Fuente: BBC (Inglaterra)
Septiembre 02, 2004
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