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CERRARIAN INDUSTRIAS
Cuba, ante una grave crisis energética
En medio de una grave crisis energética que desde hace varios
meses complica a la población de Cuba con grandes apagones, el
gobierno de Fidel Castro analiza un paquete de medidas de emergencia,
que incluiría la paralización de dos importantes plantas
siderúrgicas.
Los problemas comenzaron en mayo, tras la avería de un rotor
en la planta termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanza, la más
grande del país. Desde entonces, los cubanos han expresado un
fuerte descontento por los apagones, que a veces alcanzan las 11 horas
diarias.
"Un sistema eléctrico que tiene todos estos problemas es
un sistema débil", dijo Castro en un programa de TV el martes
a la noche. El presidente reconoció "los problemas que se
le producen a la población" por los cortes de luz, como fallas
de electrodomésticos, falta de agua, complicaciones de horarios
y ausencia de ventiladores en medio del intenso calor tropical.
Más allá de los irritantes apagones, la falta de energía
está afectando los servicios, la industria y hasta actividades
agrícolas, en un país cuyo nivel de electrificación
es del 95%.
Tras el accidente operacional que provocó la avería en
la planta Antonio Guiteras, 100 km al este de La Habana, las termoeléctricas
restantes trabajaron a toda marcha para suplir el déficit energético,
alterando su obligado programa de mantenimiento, que comprende al menos
tres paradas anuales de las centrales para que puedan seguir trabajando.
La crisis, sumada a las quejas de la población por la falta de
información, llevó a Castro y a los principales especialistas
del sector a dar una explicación exhaustiva en una serie de tres
programas por radio y TV. Allí, el presidente adelantó que
elaboró una serie de medidas para enfrentar el déficit
de energía eléctrica a corto, mediano y largo plazo, que
apuntan a eliminar la vulnerabilidad mostrada por el sector.
"Que nadie piense (que el problema) se resuelva de inmediato",
advirtió el presidente, y adelantó que entre las previsiones
están la paralización de dos importantes plantas siderúrgicas,
una en La Habana y otra en las Tunas (600 km al este de la capital),
de alto consumo de energía.
Castro instó a encarar el problema también a largo plazo,
aumentando la capacidad de generación, pues "el problema
eléctrico, si no avanza, lo traba todo".
Según el presidente, "el éxito será posible
porque se discute en serio y se explican los detalles a la población".
Fuente: Clarín (Argentina)
Septiembre
30, 2004
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