Neuquén:
Denuncian contaminación ambiental

YACIMIENTO EL CARACOL (ACA).- "La Justicia neuquina ha recibido denuncias (de contaminación y daño ambiental) desde 1982 y nunca hizo nada", asegura Daniel Cimolai. Por ello denunció el caso ante la Justicia federal, pero hasta ahora ni siquiera llegaron hasta el campo a ver si lo denunciado es tal como lo expresa el propietario del campo.

Diez días pasaron desde que Danile Cimolai radicó la denuncia por supuesta contaminación ambiental, pero aún nadie llegó hasta el lugar ni se puso en contacto con el denunciante ni con su abogado. En la parte rionegrina, otros propietarios de campos analizarán nuevamente el agua y no descartan proceder al cierre de los pozos acuíferos del área Entre Lomas.

Ayer estuvo el titular del Departamento Provincial de Aguas, Horacio Collado, en Catriel también preocupado por este tema, aunque no se contactó con Cimolai. "Me llama mucho la atención que no haya venido aún la Policía Federal a constatar (lo denunciado). De todas maneras vamos a hacer unos análisis más de agua, con Néstor Tillería (otro propietario de campos con pozos hidrocarburífero)", comentó Cimolai.

En tierras rionegrinas, si bien no existe denuncia formal ante la Justicia, el productor ganadero dijo a este diario que existen piletas abiertas desde hace años, y locaciones con petróleo. Estas aseveraciones que fueron publicadas por este diario, motivaron que Collado visitara ayer la zona, aunque antes -durante el transcurso de pasada semana- desde la delegación local recorrieron parte del yacimiento. "Por este tema me vinieron a preguntar (desde el DPA) y yo les dije: 'está todo igual como ustedes lo constataron el año pasado y el anterior'. Ellos normalmente van a los yacimientos, tanto sea de Tecpetrol como de Necom, que son empresas que están dentro de mi campo", comentó a este medio el ganadero.

Cabe recordar que los últimos días de agosto, Cimolai dijo a este diario que hizo una perforación de agua para consumo humano y para los animales, desde donde aún hoy emana gas. Además hizo hacer un análisis del agua con profesionales de Buenos Aires, y encontró tolueno y benceno entre otras cosas. El análisis, según aseguró el hombre, fue hecho en el campo ante escribano público y con testigos de la empresa, a quienes se le entregó una copia del acta y una muestra (idéntica a la analizada por un geólogo que contrató) para que la empresa la hiciera analizar por su cuenta. Acto seguido les clausuró un pozo de agua de la empresa distante a 300 metros, pero luego encontró rotos los precintos.

Una de sus propiedades es un campo ubicado parte en Río Negro y parte en Neuquén donde se encuentra el yacimiento El Caracol. El lugar había sido elegido por Cimolai para la cría y engorde de ganado vacuno. Alambró (18 kilómetros), construyó un puesto para el personal e instaló un tanque australiano con capacidad para 250 mil litros de agua. En junio del año pasado hizo la perforación de 200 metros para proveerse de agua tanto para los animales, como para consumo humano, pero nunca pudo usar el agua.

Fuente: El Río Negro (Río Negro, Argentina)
Septiembre 06, 2004