Por ley, prohíben a los circos de Buenos Aires trabajar con animales

La reciente aprobación de una ley que prohíbe el trabajo de los animales en los circos en la capital de Argentina, ha abierto una polémica entre empresarios del sector y organizaciones proteccionistas.

La disputa tomó fuerza el pasado 2 de septiembre, cuando la legislatura de Buenos Aires aprobó una norma que sanciona con severas multas a los espectáculos en los que participen cualquier especie de animales, sean salvajes o domésticos.

La ley comenzará a regir a partir de octubre de 2006 para dar plazo a los circos a armar nuevos números sólo protagonizados por seres humanos.

El proyecto fue impulsado por la Fundación Argentina para el Bienestar Animal (FABA), cuya presidenta, Ivana Redrado, declaró que la nueva norma pone a resguardo a los animales “de los salvajes maltratos a los que son sometidos, como el hambre y la violencia física, para que aprendan a hacer una pirueta”.
El texto de la iniciativa, que lleva la firma del diputado Carlos Almejeiras (Partido de la Ciudad), señala que, entre otras agresiones, los animales son sometidos al uso de picanas eléctricas y lazos de ahorque.
El proyecto de ley fue aprobado tras intensas discusiones, pues muchos legisladores consideraron excesiva la norma.

“ Si fuera un animal, preferiría estar en un circo y no en un zoológico”, dijo durante el debate Mario Morando, de Juntos por Buenos Aires.

En el censo de la Dirección de Fauna y Flora de la Secretaría de Medio Ambiente de Argentina están registrados 24 circos, pero en la Unión de Circos de la República Argentina (UCRA) están agrupadas unas 40 empresas circenses que dan empleo a casi cinco mil personas.

“ Es una absoluta mentira que nosotros maltratemos a los animales. Todos nacieron en el seno del circo, fueron criados por nosotros y sería una estupidez dañar lo que es uno de nuestros grandes patrimonios”, aseguró a EFE Antonio Ayroldi, secretario general de la UCRA y fundador de los circos Continental y Houdini.

La titular de FABA, considera que esta norma, además de proteger a los animales, fomenta la creación de nuevos puestos de trabajo en los circos.

“ La tendencia mundial es que en los circos sólo actúen personas. Basta ver el éxito internacional de algunos espectáculos, como el Cirque du Soleil de Canadá”, argumentó por su parte Redrado.
La Declaración Universal de los Derechos del Animal, aprobada por la UNESCO en 1978, establece que “ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre” y que “los espectáculos que se sirven de animales son incompatibles con la dignidad del animal”.

Fuente: Agencia EFE (Buenos Aires, Argentina)
Septiembre 14, 2004