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La Comisión Europea investigará los efectos de las antenas
para móviles en la salud y el medio ambiente
Los dos proyectos, 'EIS–EMF' y 'EMF-Net', evaluarán los
resultados de las investigaciones científicas que la Dirección
General de la Salud y de la Protección del Consumidor de la Comisión
llevará a cabo durante la próxima legislatura comunitaria.
El fin de esta nueva iniciativa es probar si las antenas para móviles,
cuya proliferación es creciente sobre todo con la llegada de la
tercera generación en telefonía, tienen efectos nocivos
sobre el ser humano y el Medio Ambiente.
Por su parte, las sociedades MMF y GSM, que agrupan fabricantes y operadores
de telefonía respectivamente, expusieron que 'no hay estudios
que muestren que las antenas tengan efectos adversos para la salud'.
Asimismo, la compañía GSM recordó que 'ningún
estudio ha probado hasta el momento que las antenas perjudiquen la salud
o el Medio Ambiente' a lo que añadió que 'las frecuencias
de las ondas no desestabilizan la estructura molecular de elementos biológicos'.
Ambas sociedades recordaron que, hasta el momento, la Comisión
Internacional para la Protección de Radiaciones sólo ha
recomendado limitar el uso de aparatos que emiten calor a partir de sus
ondas.
Sin embargo, esto no se corresponde con la alarma social desatada entre
los ciudadanos sobre los riesgos de las antenas telefónicas. Desde
los fabricantes de aparatos de telefonía justificaron esta alarma
diciendo que 'el miedo a las antenas telefónicas ha sido provocado
por las informaciones contradictorias que el público ha recibido'.
Por otra parte, expertos en ingeniería molecular, doctores en
química y consultores de Medio Ambiente, que también acudieron
al evento, recordaron que, en medida de prevención, las antenas
han de colocarse lejos de las consideradas áreas sensibles como
escuelas, hospitales o áreas residenciales. Esta medida preventiva
ha de cumplirse hasta que los datos científicos prueben que 'realmente
las antenas no dañan a nadie', manifestaron.
A esta afirmación, la MMF reaccionó diciendo que esta
medida preventiva no es posible ya que, 'para asegurar una comunicación
eficaz y evitar las interferencias, las antenas deben situarse en las
proximidades de los núcleos urbanos donde hay un alto número
de consumidores de teléfonos móviles'.
Fuente: Canal Empresa Sostenible (España)
Septiembre 27, 2004
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