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El Parlamento
Europeo prohíbe la utilización de animales en el desarrollo
de cosméticos
El Parlamento Europeo
aprobó esta semana la prohibición de comercializar
productos cosméticos en cuyo desarrollo se haya experimentado
con animales.
La medida, que constituye una modificación de la directiva
de 1976, entrará en vigor dentro de cinco años, pero
para algunos tipos de experimentos la Comisión Europea ha
establecido una moratoria para que se sigan utilizando hasta dentro
de 10 años. Esta posibilidad cubre pruebas sobre toxicidad
por administración repetida o toxicidad para la función
reproductora, siempre que demuestren que no hay alternativa científica
para probar la inocuidad del producto.
El
comisario europeo de Empresas, Erkki Liikanen, la defendió
esta decisión como una "solución equilibrada
que tenga en cuenta el bienestar de los animales, pero también
la protección del consumidor". "Alternativas científicamente
validas en la experimentación de nuevos cosméticos
todavía no existen y es imposible predecir cuando se dispondrá
de ellas", afirmó el comisario.
La ponente del informe sobre esta propuesta, la eurodiputada alemana
Dagmar Roth-Behrendt, recordó que "ya existen suficientes
productos cosméticos en el mercado y los animales no deben
sufrir más para elaborar otros nuevos".
La
prohibición de comercializar cosméticos producto de
los experimentos sobre animales está teóricamente
en vigor en la UE desde 1998. Sin embargo, hasta ahora no ha podido
aplicarse debido a la falta de pruebas alternativas fiables que
garanticen la seguridad del producto final y el problema de conformidad
con las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC)
que implica dicha prohibición.
Esta
modificación de la directiva contempla también nuevas
normas de etiquetado para mejorar la información facilitada
al consumidor, pero también para evitar que los fabricantes
hagan las pruebas con animales fuera de la UE, puesto que se implantará
la obligación de mencionar en las etiquetas si el producto
ha sido "probado sobre animales". La obligación
de esta mención estará en vigor hasta que se introduzca
la prohibición de comercializar los cosméticos desarrollados
con experimentos sobre animales.
Otra
de las medidas que prevé la nueva directiva será la
prohibición de utilizar sustancias cancerígenas, mutágenas
o tóxicas en los productos cosméticos y la prohibición
de utilizar fragancias en aquellos destinados a los niños o
a la higiene íntima. Los fabricantes deberán indicar
en la etiqueta de cualquier producto si contiene una fragancia que
podría provocar alergia. Asimismo, cada producto deberá
incluir en la etiqueta una fecha de caducidad.
Fuente:
Ayaba
Junio 13, 2002 |