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La sequía amenaza a medio millón
de cabezas de ganado
Por segundo año consecutivo, la sequía volverá a
castigar a La Rioja, con serias complicaciones humanas y económicas
para los ocho departamentos del llano. La sesión de los concejales
en El Barrial, se transformó en una asamblea popular. Consideran
prioritario el tema del agua. Se declaró en emergencia ganadera
a toda la zona rural de Capital. Pobladores de la ruta 6 no tienen agua
potable, atención médica ni medios de comunicación.
En San Bernardo, los niños no tienen clases hace un mes. En Malanzán,
que tiene fuentes de agua, el líquido comienza a escasear.
Según Cárbel, hay más de medio millón de
cabezas de ganado bovino y caprino en serias dificultades. Más
de 300 mil vacas y de 200 mil cabras, corren peligro de muerte porque
los pastos se secan, el alimento a granos o el pasto reforzado (buffel
grass) no alcanza y es caro y las represas, donde abrevan los animales,
se están secando.
Una débil lluvia caída en gran parte de esos distritos
alcanzó a dejar en las reservas unos 8 milímetros. Una
cantidad insignificante que sólo alcanza para mejorar las condiciones
por unos días. Pero luego, como un ciclo interminable, el peligro
vuelve amenazante.
Los productores de ganado más poderosos pueden estar en condiciones
de transportar animales a otras zonas, especialmente a las llanuras cordobesas.
Pero la inmensa mayoría de los pequeños ganaderos y cabriteros
rurales no tiene esa posibilidad.
El verano pasado fue necesario recurrir a un tren carguero que llega
desde Deán Funes a Milagro para socorrer con agua a parte de la
población del departamento General Ocampo. Y camiones de Defensa
Civil intentaron llegar con algo de agua a otros pueblos. Pero, obviamente,
los esfuerzos no alcanzan para combatir la enorme aridez de un suelo ávido
de agua de lluvia.
Encima, las obras hídricas que el Gobierno tiene proyectadas no
alcanzan a iniciarse porque, entre otras cosas, la administración
nacional demora en transferir unos 4 millones de pesos que están
destinados para construir acueductos rurales y mejorar la captación
de reservas acuíferas. Al menos un sector de esa amplia zona desértica
podría ver alguna mejora. Es que ya está ejecutándose
la obra del acueducto que, procedente de San Luis, dejará agua
en locaciones del departamento San Martín, uno de los más
afectados.
Datos en poder del gobierno indican que la temporada de lluvias recién
podría estar comenzando entre enero o febrero y, como el año
pasado, volverá a ser muy corta e inconsistente.
En este contexto, el presidente del Ente Unico de Control de las Privatizaciones
(EUCOP), Miguel Angel Asís, dijo que la población, especialmente
en la capital, deberá extremar los recaudos y actuar "en
forma solidaria" para ahorrar la mayor cantidad de agua posible
y, además, contribuir a que no colapse el servicio energético
que también está sobrepasado porque la demanda supera largamente
a la oferta. "Las perforaciones empezarán a trabajar al máximo
y se resentirán porque no llueve y no filtra agua al subsuelo;
por eso hay que regar pero sin derrochar agua en horas innecesarias",
explicó Asís.
Fuente: El Independiente (La Rioja, Argentina)
Octubre 15, 2004
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