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Nuevo programa para el Riachuelo
La larga historia del Riachuelo inicia un nuevo capítulo con el
plan de saneamiento anunciado por el gobierno de la provincia de Buenos
Aires.
La situación de la cuenca del río Reconquista es crítica
en varios sentidos: por el elevado grado de contaminación, por la
extensa superficie y la cantidad de gente que incluye y por la reiteración
de programas de saneamiento incumplidos.
La cuenca tiene más de tres millones y medio de habitantes que
viven en lugares con diverso grado de contaminación y, en algunos
casos, utilizan aguas de napas afectadas, con consecuencias adversas para
su salud.
Las causas de este problema son el vaciado de residuos cloacales y de
desechos industriales de las manufacturas instaladas en la zona.
A lo largo de décadas se anunciaron programas de reducción
de contaminación, saneamiento de las aguas y limpieza del lecho
del río, algunos de ellos con financiamiento externo, que en el
mejor de los casos fueron cumplidos sólo parcialmente.
El descontrol sobre los efluentes industriales es particularmente llamativo
y grave porque, como muestran los estudios oficiales, el 80% de los vaciados
es realizado por tan sólo 40 empresas, por lo que el control y la
regulación de los procesos fabriles no es una tarea imposible.
Días pasados el gobierno provincial anunció la realización
de obras para la ampliación del cauce del río en sus últimos
tramos y para la construcción de plantas depuradoras.
El cumplimiento de estos programas es fundamental para mejorar las condiciones
sanitarias y la calidad de vida de millones de personas.
El gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció obras para
reducir la contaminación del Riachuelo, un objetivo mil veces postergado
e indispensable para mejorar las condiciones de vida de millones de personas.
Fuente: Clarín (Argentina)
Octubre 14, 2004
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