Colonia Gamara suplica por ayuda contra el arsénico
Muchos chicos sufren las consecuencias del hidroarsenicismo

Miembros de la cooperadora de la escuela Nº 328 Pablo Raúl Trullenque, junto con el personal docente y los habitantes de la localidad de Colonia Gamara, expresaron su profunda preocupación por la salud de la población que durante generaciones ingirió el agua contaminada con arsénico, y ya se registraron casos de niños afectados por este peligroso metal.

El año pasado se hizo una perforación de 102 metros en la localidad ubicada a 22 kilómetros de La Banda, a cargo de personal de Recursos Hídricos de la provincia, pero nunca llegó a ser utilizada porque el agua obtenida tiene un alto grado de salinidad y arsénico, tal como lo comprobaron profesionales de Recursos Hídricos y de Saneamiento Ambiental.

“ Nuestra situación actual se agrava al detectar que varios de nuestros niños exhiben serios síntomas del Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (Hacre)”, expresaron. El Hacre -explicaron- es un síndrome tóxico organodérmico adquirido por la ingesta prolongada de agua con concentraciones de arsénico superiores a 0,08 mg. En esta localidad existen registros que van de 0,37 a 2,10 mg, que superan ampliamente los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
“ Nuestras gestiones llevan ya varios años -desde mucho antes de que nacieran quienes hoy padecen los síntomas del hidroarsenicismo- sin encontrar la solución a esta problemática la situación se torna tremendamente delicada. Nos movilizamos con el ánimo de evitar vivir lo que ya sucedió en la localidad de María Elena de nuestro departamento, y en otras poblaciones de nuestra provincia, donde sufrieron la pérdida de vidas de niños y adultos por causa del arsénico en el agua”, alertaron.

Llamado a la solidaridad

La población acudió a los medios después de haber agotado todas las instancias en organismos provinciales, municipales y privados. “Sólo conseguimos buena predisposición de la Dirección de Obras Sanitarias pero sin lograr la realización de acciones concretas que tiendan a dar una solución real e inmediata a nuestro problema”, se lamentaron.

Los vecinos sostienen que existen dos alternativas de solución a esta problemática: instalar una planta de ósmosis inversa o extender la red de agua del acueducto Clodomira-Añatuya hasta la escuela, distante a 3 kilómetros.

“ Ambas soluciones son imposibles de llevar a cabo por nuestra comunidad por ser demasiado onerosas, por lo que recurrimos a las autoridades nacionales, ONGs y empresas que nos provean de los elementos necesarios para poder brindarles a nuestros hijos agua no contaminada, asegurándoles de esta manera una mejor calidad de vida” suplicaron.

Un metal que mata lentamente

La acción del arsénico introducido en el organismo, durante un tiempo prolongado alcanza a todo el organismo, principalmente a la piel, donde ha sido posible la identificación histoquímica de arsénico. Una vez desencadenado no se detiene, es decir, cuando el arsénico está realizando sus trastornos y efectos tóxicos la progresión de la enfermedad no se detiene. Los efectos del arsénico se dan en los aparatos y sistemas donde se elimina: piel, aparatos urinario y pulmonar; llegando a desencadenar enfermedades, algunas de ellas muy graves, como el cáncer.

Fuente: El Liberal (Santiago del Estero, Argentina)
Octubre 07, 2004