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La construcción de canales estaría dañando
al Iberá
Impedirían el drenaje natural de agua hacia el río Paraná y
represarían a parte de los Esteros. El Estado correntino admite
la irregularidad de las obras.
BUENOS AIRES. La construcción de canales para el acceso a los
espejos de agua del río Corriente para actividades de pesca y
productivas, se estaría concretando sin ningún tipo de
control y estaría causando graves daños al ecosistema de
los Esteros del Iberá, declarados como uno de los dos más
importantes de la Argentina y a nivel mundial.
Los hechos se registran cerca de Mercedes, entre las rutas 12, 118, 123
y 40, en la alta cuenca del río Corriente. Los canales de cinco
empresas que trabajan con el pesca con devolución y en particular
uno de ellos, el que se está construyendo en la desembocadura
del arroyo "Salobre", al oeste de Capivari, en las inmediaciones
de la laguna Sucia, estarían represando miles de hectáreas
y modificando el sistema natural de desagüe de los Esteros del Iberá.
La construcción de estos canales fue confirmada por el presidente
del Instituto Correntino de Agua y Ambiente, Mario Rujana. El funcionario
señaló también que se presume un daño del
ecosistema del Iberá. “Tenemos información de que
en el último año se construyeron varios canales que están
utilizando el agua de los Esteros. Es por eso que comenzamos a pedir
las carpetas técnicas de las obras hidráulicas en esa zona”.
Con esa información se evaluará el impacto ambiental y
luego, según el resultado, se multará a los infractores
del Código de Agua. “Vamos a hacer una especie de comunicado
para que se haga una presentación técnica de todas las
obras hídricas”. Además, Rujana indicó que
en el verano puede haber graves problemas con estas obras por la falta
de agua que se pronostica para la zona.
En peligro
La mayoría de los accesos a arroyos y lagunas, que se comenzaron
a construir a principio de este año, "están en forma
transversal al escurrimiento natural del Iberá y se ha condicionado
una pista de aterrizaje aterraplenada en pleno valle de inundación,
lo que modifica el comportamiento del agua en toda la cuenca", explicó Elizabeth
Gutiérrez, conservacionista que visitó el lugar y registró los
hechos. "Es tan plano el relieve, que el terraplén construido
actúa como el paredón de un dique, represando miles de
hectáreas. Se puede decir que el impacto es homólogo a
la construcción de un represa de 100 metros sobre un río
de montaña", agregó. El sistema de desagüe de
los Esteros del Iberá se concreta por dos canales: por el río
Corriente hacia el río Paraná y por el río Miriñay
hacia el río Uruguay. La presa artificial que se forma con los
canales modificaría uno de esos drenajes (al río Paraná)
y paralelamente se represaría a parte de los Esteros, con cambios
para la fauna íctica.
Riesgos para la fauna
Recientes relevamientos dan cuenta de que es diferente la composición íctica
en las zonas norte y sur de los Esteros del Iberá. En el primero
de los casos -donde están ubicadas las lagunas Iberá y
Galarza- está compuesta por peces residentes, más bien
pequeños y sin la presencia de especies típicas como el
dorado, que sí están en el otro sector.
De los cinco canales, uno sólo -el Pirá Lodge- no cortaría
transversalmente el cauce. Todos los demás - terraplén
y canal de Mario Batiston, Eldorado Dodge, Rincón del Diablo y
el de Julio Zemino- estarían afectando la flora y fauna nativa,
ocasionando cambios en la dinámica hídrica de los esteros
y en los casos en donde el canal se conecta con sistemas hídricos
de la barranca, se aceleraría el ingreso de nutrientes y residuos
a este sistema que algunos identifican como el "viejo cauce del
Paraná" (algunos lechos "abandonados" por el "gran
río" forman parte de la red de humedales correntinos).
Regulación
Hay varias normas, bajo la coordinación del Instituto del Agua
y el Ambiente de la provincia de Corrientes, que regulan este tipo de
obras y que no se estarían aplicando: Ley 3771 de creación
de la Reserva Natural del Iberá, Ley 4736 de Áreas Naturales,
Decreto-Ley 018 de Parque Provincial Iberá, Decreto-Ley 191 de
Código de aguas y Ley 5067 de Impacto Ambiental.
Por otra parte, cabe recordar que la Argentina ha incluido a las Lagunas
y Esteros del Iberá (24.550 hectáreas) y a los "Bañados
del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita" de Córdoba
(996.000 hectáreas) en la Lista de Humedales de Importancia Internacional
de la Convención de Ramsar.
Por qué protegerlos
Los Esteros del Iberá, que según los expertos actualmente
ocupan 1,4 millón de hectáreas en la provincia de Corrientes,
son una de las reservas de agua dulce más pura que tiene la Argentina
y representan una vertiente segura para cubrir en el futuro la creciente
y cada vez menos accesible disponibilidad de agua potable.
Así lo establecen investigaciones recientes de la Universidad
del Salvador, de Corrientes, y otras ocho casa de estudios latinoamericanas
y europeas (entre ellas la de Campinas, Brasil, y la de Siena, Italia).
Los humedales son ecosistemas de gran importancia por los procesos hidrológicos
al permitir la recarga y descarga de acuíferos (el Iberá está situado
sobre el Acuífero Guaraní), y ecológicos por su
función de control de inundaciones, estabilización de costas
y retención de sedimentos y de nutrientes. También por
la diversidad biológica que sustentan y por las actividades económicas
que pueden desarrollarse, entre las que merecen destacarse el abastecimiento
de agua, manejo de fauna e iniciativas turísticas.
Fuente: Territorio Digital (Misiones, Argentina)
Octubre 22, 2004
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