Demanda mundial de energía aumentará un 60%

La demanda mundial de energía aumentará un 60% de aquí al 2030, según los últimos cálculos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que podrían ser menos alarmantes si los gobiernos llevan a cabo una "acción vigorosa" que reduzca la demanda.

En su informe "Perspectivas energéticas mundiales del 2004", divulgado el martes, la AIE asegura que no se detecta una falta de petróleo en el mundo y que los recursos de crudo "son más que suficientes" para hacer frente a la demanda futura.

No obstante, la subida espectacular del precio del barril, la creciente inestabilidad de la oferta y el aumento de las emisiones de dióxido de carbono son señal de "un desequilibrio considerable en el sector de la energía", según Claude Mandil, director ejecutivo de la AIE, que reúne a los países industrializados consumidores de petróleo.

En lo que concierne al precio del petrólo, gran "fuente de incertidumbre" según la AIE, si el barril cuesta una media de 35 dólares, la demanda se reduciría un 15% hasta 2030 y los ingresos de la Organización de Países Exportadores (OPEOP) disminuirían un 7%.

La Agencia advierte además de que los sucesivos récords del precio del petróleo se pagarán caros en términos de crecimiento, inflación y nivel de empleo, sobre todo en los países menos desarrollados, según Mandil.

En las últimas semanas, el precio del petróleo no dejó de batir records y ha superado los 50 dólares por barril en los últimos negocios.

Según la AIE, en 2030, los combustibles fósiles, empezando por el petróleo, representarán un 85% del aumento de la demanda mundial. Además, dos tercios del aumento de esta demanda se deberán a países emergentes como China e India.

Además, la AIE señala que Rusia desempeñará un papel creciente en el "suministro y los intercambios mundiales" de petróleo y gas en los próximos años, lo cual tendrá "consecuencias considerables en el seguridad energética mundial".

La Agencia recordó que Rusia es el segundo productor mundial de oro negro seguido de Arabia Saudita y ocupa el séptimo puesto en reservas de crudo. En 2010, sus ventas de petróleo al extranjero representarán un 15% de los intercambios mundiales.

Rusia, que es además el primer productor y suministrador de gas del planeta, seguirá siendo en 2030 el primer exportador mundial.

Por otra parte, el consumo de gas natural se multiplicará por dos en el mismo periodo, mientras que el del carbón y la energía nuclear disminuirá hasta 2030, según la AIE.

Sin embargo, la Agencia prevé que si los Estados aplican medidas que insten a la protección del medio ambiente y la seguridad energética, este escenario podría ser bien diferente y la demanda mundial podría ser 10% inferior que la calculada en un principio al mismo tiempo que la dependencia de los consumidores hacia Oriente Medio se reduciría.

Por otra parte, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) también serían un 16% inferiores a las de la primera hipótesis. En general, la AIE pide un uso más racional de la energía en los vehículos, los electrodomésticos y la industria para conseguir la reducción de las emisiones de CO2, que es según Mandil, el "objetivo último" de la AIE.

Por otra parte, aunque la demanda de electricidad se multiplicará por dos hasta 2030, 1.400 millones de personas seguirán sin tener acceso a este servicio en esa fecha, frente a los 1.600 millones que estaban privados de él en 2002.

El porcentaje de energías renovables dentro de la producción total de electricidad pasará del 2 al 6% en 2030.

Fuente: El País (Uruguay)
Octubre 27, 2004