La CITES acepta las propuestas de Namibia y Sudáfrica para exportar rinocerontes negros y leopardos

Namibia y Sudáfrica, por el contrario, aseguran que el dinero obtenido con esas exportaciones ayudará a financiar y mejorar los esfuerzos de conservación de estas especies. El número de rinocerontes negros ha descendido en la última década en un 40% por ciento por su caza incotrolada y por las guerras.

La conferencia sobre la Convención Internacional sobre Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Amenazadas de Extinción (CITES), que se celebra estos días en Bangkok (Tailandia), ha aceptado las propuestas presentadas por Namibia y Sudáfrica para exportar rinocerontes negros y leopardos, según informa la BBC.

Representantes de los 166 Estados miembros de la CITES se encargan desde el pasado sábado de revisar las normas de comercio aplicables a algunas de las especies más emblemáticas y amenazadas del planeta y a otras menos conocidas, pero de igual valor comercial. En el caso de esta especie de rinoceronte, el número anual para su exportación se ha limitado a cinco ejemplares por año, mientras que en el caso del leopardo, las exportaciones podrán aumentar. El rinoceronte negro ha sufrido desde los años setenta una reducción drástica de ejemplares -de 65.000 en aquella época a 2.400 en los noventa-, debido, entre otras causas, a la caza incontrolada, la guerra y reducción de su hábitat. Son especialmente codiciados sus cuernos. Como resultado de ello, Namibia y Sudáfrica reconocieron que "ha llegado el momento" de introducir limitaciones internacionales que protejan y garanticen la continuidad y conservación, pero no la suspensión completa del comercio.

Así, la CITES ha autorizado finalmente la exportación de productos sólo de cinco ejemplares de rinoceronte al año, y siempre debe tratarse de machos de edad avanzada. La propuesta de Namibia y Sudáfrica, que había sido rechazada por ejemplo por el Parlamento Europeo, contó con el respaldo de los científicos de la Convención, que consideran que la salida de los ejemplares de más edad puede ser incluso beneficiosa para la conservación de la especie. Según señaló el portavoz del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Michael Williams, los miles de los dólares que los cazadores de trofeos tendrán que pagar por cazar un rinoceronte negro "también serán empleados en programas de conservación", a petición de Namibia y Sudáfrica y según ha aprobado el pleno de la Convención.

Grupos ecologistas como WWF ha confesado sentirse "decepcionados" por esta decisión, y han expresado sus dudas sobre las garantías de los procedimientos relacionados con la obligatoriedad de asegurar que sólo son cazados los machos de mayor edad. Así, WWF expresó en esta reunión su preocupación ante el hecho de que Sudáfrica "no está siguiendo la dirección adecuada a la hora de controlar los mecanismos para detener la caza de esta especie como trofeo". En su opinión, todavía hay debilidad en el control interno de la caza del rinoceronte negro y blanco en Sudáfrica y afirman "no estar convencidos de que el dinero generado por los ingresos de su exportación realmente revertirá y beneficiará a las comunidades locales".

Los delegados de los países asistentes a esta cumbre también han acordado incrementar la exportación de leopardos de Namibia y Sudáfrica de los 175 ejemplares actuales a 400 --otra medida a la que se opusieron los diputados europeos-, reconociendo una vez más que los esfuerzos de conservación realizados hasta ahora permiten el aumento de su exportación sin que se vea amenzada su sostenibilidad.

Según las conclusiones que se han extraído hasta ahora en la CITES, miles de especies en todo el mundo "están en peligro como resultado de actividades humanas como la destrucción de hábitats, la sobreexplotación o la contaminación". En efecto, el comercio internacional de fauna y flora "es todo un negocio", según apunta, con miles de millones de dólares anuales en transacciones y más de 350 millones de especímenes animales y vegetales que son comprados y vendidos como mercancía. Por esta razón, "el comercio no regulado puede acabar con especies ya amenazadas o en peligro".

Fuente: Los Verdes de Andalucía (España)
Octubre 07, 2004