CITES concluye tras haber reforzado la protección de varias especies de animales y vegetales

El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) ha informado de que la decimotercera conferencia de las partes de la Convención Internacional sobre Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Amenazadas de Extinción (CITES) ha finalizado tras haber reforzado la protección de varias especies amenazadas.

El encuentro, que se ha celebrado en Bangkok (Tailandia), ha designado las cuotas de exportación y permisos previos para el gran tiburón blanco y el pez napoleón, dos especies amenazadas de gran valor comercial. Asimismo se ha prohibido totalmente el comercio del delfín de Irrawaddy. Por otro lado, en cuanto a las especies vegetales, ha aumentado la protección de, entre otros, el ramin (árbol tropical utilizado por ejemplo en los tacos de billar o los marcos de puertas y ventanas) y el agar (cuya madera se usa como repelente de insectos, en la medicina tradicional, la cosmética o para fabricar cajas de joyas, adornos y tapas de libros).

En lo referente a las plantas medicinales, las más amenazadas como la hoodia, la hierba cistanches del desierto o el tejo chino, estarán más protegidos según se ha establecido.

Rinocerontes negros y leopardos

El comercio de estos dos animales suscitó un largo debate en la CITES. Namibia y Sudáfrica lanzaron una propuesta para poder exportar rinocerontes negros y leopardos. Mientras, en el lado contrario, varias agrupaciones ecologistas se posicionaban en contra de esta acción porque, según defendían, estos animales están en peligro de extinción por el comercio internacional. Al final aprobaron la exportación de cinco ejemplares de rinoceronte al año y se aumentó la exportación de leopardos de ambos países, de los 175 ejemplares actuales a 400.

Por otro lado, los integrantes de la Convención han elaborado "un ambicioso plan de acción" para acabar con el comercio ilegal de marfil en mercados domésticos, y por lo tanto con la caza furtiva de elefantes, según ha explicado el PNUMA. Además de desarrollar una campaña de concienciación pública respecta a este tema, los Estados tendrán que reforzar sus legislaciones nacionales y políticas de implantación.

Fuente: Consumer (España)
Octubre 17, 2004