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Nube de polen tiene a los barilochenses a maltraer
El 28 de octubre hubo una gran emisión. Especialistas
aconsejan no plantar abedules
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Varias especies autóctonas
y algunas que no lo son disparan el polen cada primavera y provocan una
verdadera nube y problemas alérgicos, quizá nunca tan visibles
como este año, aunque las consultas con los especialistas se mantuvieron
en los valores normales.
Las conclusiones a las que arribó la experta María Marta
Bianchi, de la Universidad del Comahue, indicarían que Bariloche
es la ciudad del país que más polen tiene flotando en el
aire, pero esa comprobación, a juicio de un especialista médico,
no significa que exista una correlación con el número de
personas afectadas por alergias. Los registros tomados en la estación
científica que funciona desde el año pasado en la base del
cerro Otto señalan que el último 28 de octubre se produjo
una gran explosión de polen que quedó flotando y se hizo
visible a modo de nube amarilla. El especialista Máximo Adamo reconoció
que ese día se produjo el pico de consultas, pero opinó que
"no hay motivo para ningún tipo de alarma. Algunos años,
como éste, quizá haya más polen en el aire por los
factores climáticos. Si no hubo polen varios días debido
a las lluvias, después la liberación puede ser más
violenta, pero tenemos la misma alergia que hay en cualquier país
frío y montañoso", aseguró.
Adamo atiende a los alérgicos de Bariloche desde hace 17 años
y le adjudica a dos árboles exóticos, el abedul y el pino,
una gran responsabilidad en las alergias. También recordó
que esas alergias a veces se cruzan con la ingesta o contactos con manzanas,
cerezas, zanahoria o frutas secas, y relacionó las reacciones con
la circunstancia de que la población de Bariloche es en su mayoría
inmigrante. "Las olas migratorias han producido esta población
que se vuelve alérgica después de vivir acá 8 o 10
años".
Para el profesional, tanto las reacciones alérgicas al polen como
a las picaduras de chaqueta amarilla son un problema de sensibilización
progresiva, "a medida que la población tiene contacto reiterado
con ellos: con el polen son siete u ocho años, y con las chaquetas
muchas picaduras sucesivas, a menos que vengan de una región como
los europeos del norte y los norteamericanos y canadienses, que pueden
llegar a Bariloche en contraestación. Hace falta vivir y convivir
con el polen y las picaduras para volverse alérgico", insistió.
Adamo comentó que "a medida que el mundo se desarrolla en su
calidad de vida y confort, aumenta su alergia, su asma y su mortalidad
por asma. Se están desarrollando teorías para explicar por
qué el confort conlleva un cambio en las defensas, y convierte al
que tiene predisposición alérgica hereditaria en un verdadero
alérgico. Es notable cómo a poblaciones como Alemania Oriental
ylas islas de Cabo Verde, donde el turismo y el confort han mejorado la
calidad de vida, se les ha disparado los índices de asma a las nubes".
Finalmente Adamo recomendó que "la población no tiene
por qué automedicarse; tiene que encontrar el medicamento para utilizar
todos los años en la misma época, y no plantar abedules".
Fuente: Río Negro online
Noviembre 14, 2002
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