Los gobiernos de Latinoamérica se unen contra la cacería de ballenas

Trece países de América Latina y España condenaron la caza científica de ballenas. La declaración coincide con la partida de la flota japonesa hacia la Antártida.

En respuesta directa a Japón y otros países balleneros que ignoran la moratoria internacional a la cacería de ballenas, trece países de América Latina y el hemisferio sur, a los cuales también se sumó España, firmaron la Declaración de Buenos Aires condenando la cacería científica. Asimismo, se apoya la continuidad de la moratoria y se reafirma el derecho al uso y gestión no letal de las ballenas, particularmente a través del avistaje e investigación no invasiva. Esta iniciativa coincide con la partida de la flota ballenera "científica" japonesa hacia la Antártida, donde anualmente este país mata cientos de ballenas, violando el Santuario del Océano Austral, establecido por la Comisión Ballenera Internacional (CBI) en 1994.

Convocatoria

La convocatoria fue realizada por la República Argentina a través del embajador Eduardo Iglesias, Comisionado ante la CBI, quien -además- presidió esta Comisión al momento de establecerse la moratoria a la cacería comercial de ballenas en 1984.

Durante los días 7 y 8 de noviembre, los comisionados de Argentina, Brasil, Chile y México y representantes de Costa Rica y Perú, así como también de la Embajada de Panamá estuvieron reunidos en el Palacio San Martín, sede de la Cancillería. También participaron por la región latinoamericana observadores diplomáticos de las embajadas de Colombia, Ecuador y Uruguay. Los comisionados de Australia y Nueva Zelanda y un representante de la Embajada de Sudáfrica fueron invitados y participaron reflejando sus preocupaciones en común sobre cuestiones relativas a la conservación de ballenas del hemisferio sur. Asimismo, España, a través de su Comisionada, también estuvo presente.

"Grupo de Buenos Aires"

Los allí presentes conformaron el denominado "Grupo Buenos Aires" y acordaron que los estados miembros de la CBI de América Latina y del hemisferio sur intensifiquen la coordinación de sus políticas en relación con esta Comisión. La Declaración, que será enviada a la sede de la CBI en Cambridge, expresa los intereses de los países de Latinoamérica y el hemisferio sur en promover potenciales alternativas para negociar soluciones a las actuales diferencias en la CBI; apoya y reafirma la moratoria a la caza comercial; defiende el turismo de observación y otros usos no letales como la alternativa de gestión más adecuada para la región; promueve el establecimiento del Santuario Ballenero en los océanos Atlántico Sur y Pacífico Sur; y exige la suspensión total de la "cacería científica" y los métodos de matanza que causan sufrimiento prolongado, cruel e innecesario de los animales. También invita a aquellos estados latinoamericanos asistentes que no forman parte de la CBI y que cuentan con sólidas políticas conservacionistas en materia de protección de cetáceos a sumarse a dicho organismo.

Próxima sede

Los comisionados presentes apoyaron la candidatura de Chile como sede de la reunión de la Comisión Ballenera Internacional, que tendrá lugar en 2008.

"Es tiempo de que no solamente los países balleneros sino también otros países desarrollados del norte conozcan nuestras preocupaciones por el aumento no regulado en la cacería de ballenas y nuestro fuerte compromiso para asegurar la recuperación de las poblaciones de ballenas de Latinoamérica y el hemisferio sur, que fueron depredadas criminalmente por la cacería comercial", manifestó el comisionado alterno de Brasil José Palazzo. "El grupo de consulta recientemente conformado asegurará que no se lleven a cabo negociaciones que no consideren nuestros intereses", agregó.

La opinión de los especialistas

Las ONG's dedicadas a la conservación de los cetáceos estuvieron presentes al finalizar la reunión con el fin de celebrar esta importante iniciativa llevada adelante por Argentina.

Diego Taboada, presidente del Instituto de Conservación de Ballenas, expresó: "Sin ninguna duda, la Declaración de Buenos Aires marca un cambio radical en lo referente a políticas de conservación en Latinoamérica al mismo tiempo que los países 'Pro cacería' continúan ignorando el santuario austral. Esta reunión refleja el gran interés y compromiso que existen por el recurso 'Ballenas' y su uso no letal, como es el caso del avistaje, una actividad turística en expansión que genera en los países y en especial a las comunidades costeras invaluables beneficios económicos, sociales y educativos".

Martha Hevia, de la Fundación Cethus, agregó: "Es fundamental el trabajo coordinado de los países de la región apuntando a la conservación de los cetáceos. Por eso creemos que la reunión realizada en Buenos Aires pone de manifiesto no sólo la voluntad, sino también el compromiso de los países participantes en apoyar el uso no letal de los cetáceos trabajando en conjunto en este sentido".

Finalmente, Milko Schvartzman, de la Campaña Océanos de Greenpeace, manifestó: "Los países del hemisferio sur miembros de la Comisión Ballenera Internacional se han manifestado para asegurar el futuro de las especies de cetáceos; a la vez que el Gobierno de Japón se dispone a saquear los mares nuevamente, duplicando su cacería".


Fuente: Diario de Madryn (Chubut, Argentina)
Noviembre 15, 2005