CRISIS PESQUERA EN EL PARANÁ
Alerta por la mortandad de peces
El problema llegó a corrientes

· La mortandad de armados, ahora se extiende en la costa correntina.
· La situación genera alarma desde hace 10 meses, en Santa Fe y Entre Ríos.


Corrientes, 17 de noviembre 2005.- Especialistas apuntan hacia una bacteria que contamina el agua y provoca el desastre ecológico. Sobre la costa correntina del Paraná se encuentran desperdigados algunos especímenes de armados muertos.

Desde hace una semana los pescadores capitalinos, que habitualmente tiran la línea desde la costa, comenzaron a notar que aparecían cada vez más cadáveres de esta especie fundamental en la cadena alimentaria del río.

Los baqueanos no conocen las causas, pero al ser consultados coincidieron en dos cuestiones: la aparición de los armados muertos data de una semana y sólo afecta a esta especie. El asunto no pasaría a mayores si no se tuviera como antecedente lo que ocurre sobre las costas del Paraná en Entre Ríos y Santa Fe, donde el problema ya ha requerido la intervención de autoridades provinciales y nacionales.

El problema, que ya lleva 10 meses en ambas provincias, disparó un estudio elaborado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación (SAGPYA) y por la Universidad del Litoral en el cual se estableció que una bacteria ocasiona la muerte generalizada de esta singular especie. Se trata de un microbio denominado Edward-siella tarda, que ocasiona la mortandad de peces, específicamente de armado común (Pterodoras granulosus) y armado chancho (Oxydoras kneri) en el río Paraná.

Hasta el momento, el inconveniente no había llegado hasta Corrientes pero en la última semana se comenzaron a observar armados muertos en la costa local, al menos, desde la calle Tucumán hasta San Martín. El problema ecológico recién estaría desembarcando en las siete puntas y con ello, los cuestionamientos de su origen.

Fuentes especializadas en la temática consultadas por “época” señalaron que la muerte de los armados genera alerta por dos cuestiones. La primera está relacionada con que este pez es crucial en la cadena alimentaria. En segundo lugar es preocupante porque – según estudios realizados – revertir el proceso de contaminación, que tal vez cause el inconveniente, podría tomarle al río al menos 30 años.

En ese contexto hace 20 días desde la Dirección de Flora y Fauna habían anunciado a un portal digital que se realizaría estudios para determinar la situación en las aguas provinciales. “Debe privar el principio precautorio” habían dicho desde esa dependencia. La acción no llegó a tiempo y la bacteria ya comenzó a provocar alarma en la costa correntina.




Fuente: Diario Época (Corrientes - Argentina)
Noviembre 21, 2005